Recientemente, hemos producido un nuevo programa de TV
titulado: Jewish Jewels [Joyas Judías] sobre el
Judaísmo Mesiánico. Puesto que muchos de ustedes no
podrán tener la oportunidad de verlo en su área, hemos
querido compartir el contenido del programa para
clarificar la visión, educar al pueblo de Dios, para
mirar al futuro, y oír el latido del corazón de Dios.
(Escrito a mano por el autor: ¡¡Su entrega continuada
durante el verano ayudará a que este MENSAJE VITAL
alcance a millones de hogares!!)
"Mesiánico" viene de Mesías que significa
"el Ungido" y es traducido como
"Cristo" en la mayoría de las Biblias.
"Judaísmo Mesiánico" es el Judaísmo con el
Mesías, El Prometido por los profetas judíos que
vendría un día para redimir al pueblo de Dios.
Nosotros creemos que el Mesías es Yeshúa (Jesús), el
que vino hace 2.000 años como un "Cordero" y
vendrá otra vez como un "León." Le llamamos
Yeshúa HaMashíaj que en hebreo significa "Jesús,
el Mesías." ¿Por qué el hebreo? Porque Jesús fue
un hombre judío, dentro de una cultura judía y con un
nombre judío. Como judíos, podemos relacionarnos con
sus raíces judías. Él es nuestro. ¡Él no es un
extraño! Durante mucho tiempo, Yeshúa ha sido
extrañado por Su propio pueblo por causa de haber sido
vestido con un ropaje gentil, totalmente irreconocible
como el Mesías Judío, Los judíos mesiánicos han
vuelto a poner un talit (manto de oración) sobre Yeshúa
y le adoran de forma judía.
El Judaísmo Rabínico frente al Judaísmo
Mesiánico
(A mano: Una cuestión de autoridad)
El Judaísmo Rabínico se centra alrededor de las
enseñanzas y escritos de los rabinos, llamada la
"Tradición Oral," con muy poco enfoque sobre
la Torá, y aún menos sobre los Profetas. El Judaísmo
Rabínico no incluye a un Mesías que ha venido. De
hecho, algunas ramas del Judaísmo Rabínico ni siquiera
esperan a un Mesías. Los Ortodoxos y los Ultra Ortodoxos
son generalmente los judíos tradicionales que están
esperando un Mesías. ¡Cuando él venga, se darán
cuenta que Él es el mismo que vino la primera vez!
Cuando existía el Templo edificado por Salomón, el
Judaísmo era flexible y estaba enfocado en la adoración
y en el sistema de sacrificios en el Templo. Después de
la destrucción del Templo, y de la cautividad
babilónica, surgió un Judaísmo muy rígido, con
montones de leyes y requisitos impuestos por los rabinos.
Ese Judaísmo sigue prevaleciendo hoy en día. El
"yugo" es muy pesado. Nuestros hermanos y
hermanos judíos necesitan oír acerca del yugo fácil de
Yeshúa (Mateo 11:28-30), y la libertad e íntima
relación con Dios que es nuestra en el Hijo.
Definición del Judaísmo Mesiánico
El Judaísmo Mesiánico es un movimiento congregacional
en el cual el pueblo judío escucha las Buenas Nuevas de
Yeshúa el Mesías en un contexto judío y continúan en
sus tradiciones, después de encontrar al Mesías. El
Judaísmo Mesiánico es un fenómeno profético del fin
de los días. Es un nuevo pacto (una brit jadashá [un
pacto renovado]) entre Dios y Su pueblo judío según
prometido por medio del Profeta Jeremías (Jeremías
31:31-34) en la Biblia.
El Judaísmo Mesiánico no es un culto. No hay ningún
dirigente a escala mundial. Es un "movimiento de
personas" creciente." En 1967, había
aproximadamente 2.000 judíos mesiánicos en los Estados
Unidos. En 1990, había más de 100.000, y por encima de
250 congregaciones. En el año 2000, se estima que hay
más de 500.000 judíos mesiánicos con más de 400
congregaciones en el mundo, con más de 60 congregaciones
en la Tierra de Israel
(A mano: ¡Y sigue creciendo
cada día!)
Judíos y No Judíos Juntos
Cuando comenzó el Judaísmo Mesiánico, todos los
creyentes eran judíos. Dios había enviado un Mesías
judío a Su pueblo judío. La gran controversia era
"¿Puede un gentil ser permitido que crea en el
Mesías judío?"
¡La respuesta de Dios fue un SÍ resonante! Según se
describe en Hechos 10:34-35. Un gentil no solamente puede
creer en Yeshúa, sino que ese creyente se convierte en
parte del pueblo de Dios, un hijo de Abraham por la fe
por la circuncisión del corazón. Él es injertado
dentro del olivo de Israel, y participa de la rica savia
de la raíz del olivo. No hay necesidad para una
conversión formal al "Judaísmo"
(¡especialmente porque generalmente incluye la negación
de la creencia en Jesús, bien sea abiertamente o
encubiertamente!), ya que en Yeshúa tanto judíos como
gentiles son "Uno" en el Espíritu.
Cuando existía el Templo, había una pared de
separación que prohibía a los no-judíos que entraran
en el Lugar Santo. Esta pared ha sido derribada por
Yeshúa, y no hay ciudadanos de segunda clase en el
Judaísmo Mesiánico. ¡Amén!
"Porque Él es nuestra paz, que de ambos
pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de
separación, aboliendo en su carne las enemistades, la
ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para
crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre,
haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios
a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las
enemistades. Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a
vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca;
porque por medio de Él los unos y los otros tenemos
entrada por un mismo Espíritu al Padre." (Efesios
2:14-18).
Lo que somos en la "carne" no es la cosa más
importante para Dios. La realidad espiritual es crucial,
la más importante. En cuanto a la natural, la opinión
de Dios es bastante clara:
"¿Fue llamado alguno siendo circunciso?
Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo
incircunciso? No se circuncide. La circuncisión nada es,
y la incircuncisión nada es, sino el guardar los
mandamientos de Dios. Cada uno en el estado en que fue
llamado, en él se quede." (1ª Corintios 7:18-20).
Los gentiles dentro del Judaísmo Mesiánico no son
exigidos que se hagan judíos. Pero aquellos que son
"llamados," eligen la aculturación de seguir
las formas judías y adherirse como Rut en la Biblia, a
la Casa de Israel. Esto es una obra del Espíritu Santo y
es agradable a Dios.
Esto no es esclavitud, ni tampoco es "judaizar"
o estar "bajo la ley." Es regresar a las
raíces (Romanos 11:17) y al camino como el Señor
quería que fuera Su cuerpo desde el principio.
¿Cuándo ocurrió esta Separación?
Los primeros creyentes en Yeshúa eran judíos que fueron
llamados Nazarenos (Hechos 24:5). Hubo cientos de miles
de ellos. Adoraban en el Templo en Jerusalén (Hechos
2:46), guardaban la hora de la oración judía (Hechos
3:1) y eran celosos por la ley (Hechos 21:20).
El Rabí Saúl, también conocido como el Apóstol Pablo
en la Brit Jadashá [Nuevo Testamento], continuó
viviendo como un judío. Subía a Jerusalén para las
fiestas, ofrecía sacrificios en el Templo, y en todos
sus caminos vivía como un judío observante.
La situación cambió en el año 132 e.c. cuando el Rabí
Akiva proclamó a Bar Kojba como el Mesías. Los judíos
que conocían a Yeshúa como el Mesías se separaron de
la proclamación de Akiva y del pueblo judío que
comenzaron a ser seguidores del Mesías de Akiva.
Una separación posterior ocurrió cuando grandes
cantidades de gentiles aceptaron a Yeshúa, y su
influencia comenzó a dominar. La Pascua la cambiaron por
el Domingo de Pascua en fecha fija; fue introducida la
Navidad. Los elementos judíos de la fe fueron
erradicados y finalmente, en el Concilio de Nicea (325
e.c.), el movimiento judío mesiánico original llegó a
su final. (A mano: Los creyentes gentiles fueron los que
iniciaron esta separación).
La resurrección del Mesianismo Judío
El Judaísmo Mesiánico estuvo dormido por cientos de
años hasta finales del siglo XIX, cuando muchos judíos
vinieron a creer en Jesús. La mayoría asistían a las
iglesias y se identificaban como "Cristianos
Hebreos." No fue hasta la mitad del siglo XX que
Dios inició un cambio del "Cristianismo
Hebreo" al Judaísmo Mesiánico.
Uno de los modernos pioneros del movimiento mesiánico
judío, Martin Chernoff, tuvo una visión sobre las
palabras "Judaísmo Mesiánico" a principios de
la década de los 60 en la que veía las palabras
"Judaísmo Mesiánico" a lo largo y ancho del
cielo, extendidas como una bandera. Había una hermosa
luz detrás de esas palabras y millares de judíos,
principalmente jóvenes, fluían ininterrumpidamente como
una bandera hacia esa hermosa luz. Los creyentes en la
casa de Martin en Filadelfia, dirigidos por el Espíritu
Santo hicieron la siguiente proclamación:
"Nosotros somos creyentes judíos en
Yeshúa como nuestro Mesías"
Tenemos nuestro propio destino en el Señor. Nunca más
seremos asimilados por la cultura gentil de la iglesia y
pretendemos no ser gentiles. Si Yeshúa Mismo, Sus
seguidores, y los primeros creyentes judíos mantuvieron
su estilo de vida judías, ¿Por qué fue correcto,
entonces, y ahora no?
No se cuenta con que los convertidos gentiles olviden a
sus familias, culturas, fiestas y tradiciones, ni tampoco
lo haremos nosotros."
El Judaísmo Mesiánico comenzó a florecer realmente en
el año 1967. Fue el mismo año en que Jerusalén volvió
a estar bajo control del pueblo judío, por primera vez
desde hacía 2.000. Una coincidencia. ¡No! El tiempo de
Dios para el pueblo judío había comenzado. La edad de
los gentiles según fue profetizado en Lucas 21:24 estaba
llegando a su fin: "
Y Jerusalén será
hollada de los gentiles, hasta que los tiempos de los
gentiles se cumplan."
Desde el año 1967 hemos visto un mover tremendo del
Rúaj HaKódesh [Espíritu Santo] entre el pueblo elegido
de Dios por todo el mundo. La década de los 70 vio el
comienzo de muchas Sinagogas Mesiánicas; la de los 80
vio el establecimiento de Escuelas Mesiánicas,
Yeshivás, libros, música, ¡y aun programas de
Televisión!; la de los 90 vio Festivales Mesiánicos y
avivamientos alrededor del mundo, incluyendo festivales
en la antigua Unión Soviética, donde se estima que
45.000 judíos respondieron a la invitación de recibir a
Yeshúa como el Mesías. En el año 2000 hay Sinagogas
Mesiánicas en unos 25 países alrededor del mundo.
¿Qué vendrá a continuación? Más avivamiento, una
gran cosecha, y el regreso de Yeshúa. ¡Amén!
Qué creemos
CREEMOS en la restauración Física y Espiritual del
pueblo judío (LECTURAS OBLIGADAS: Deuteronomio 30:1-6;
Ezequiel 36:24-27; Jeremías 31:31-34).
CREEMOS que la Biblia es la Palabra de Dios y está
inspirada por el Rúaj HaKódesh (Espíritu Santo). Un
libro. Un mensaje.
CREEMOS que Yeshúa (Jesús) es el Mesías prometido, el
Hijo de Dios (según fue profetizado), que nació en
Belén (según fue profetizado), y que murió por
crucifixión (según fue profetizado). Creemos que
Yeshúa resucitó de entre los muertos (según fue
profetizado), hizo expiación por nuestro pecado, y
volverá otra vez para juzgar al mundo.
CREEMOS en un Mesías y en dos venidas. El Pacto Renovado
(Brit Jadashá) sellado por la sangre de Yeshúa, hace
posible que todos los que reciben a Yeshúa, vengan
directamente delante de la presencia del Dios de Abraham,
Isaac y Jacob, tanto en este tiempo presente como para
siempre en la eternidad.
Como Viven los Judíos Mesiánicos
Los judíos mesiánicos abrazan la cultura y forma de
vida judía, siempre que no contradiga la Biblia.
Adoramos en el Shabat Bíblico, el viernes a la puesta
del sol hasta el sábado a la puesta del sol.
Participamos en la alabanza y adoración de David,
incluyendo la danza. Mantenemos nuestras Sinagogas por
medio del diezmo y ofrendas. Nuestros hijos hacen Bar y
Bat Mitsvot. Contraemos matrimonio bajo una jupá
(dosel).
La mayoría de nosotros sigue la comida "Kosher
Bíblica" (ni marisco, ni cerdo, etc. pero no
separamos la carne de los productos lácteos). Celebramos
las Fiestas del Señor (Levítico 23) como también
Januká y Purim. Tenemos onegs [delicia del Shabat,
Isaías 58:13], kidush [consagración del vino], y
encendido de velas en nuestras casas y en las sinagogas.
Bendecimos a nuestros hijos siguiendo la antigua Birkat
Cohanim (Bendición Sacerdotal), decimos el kadish a la
muerte de nuestros seres queridos [plegaria mortuoria] y
cantamos el Kol Nidrei [canción tradicional que da
inicio a la liturgia sinagogal de Yom Kipur] en Erev Yom
Kipur [vispera de Yom Kipur].
Celebramos la resurrección durante la Pascua no en
Domingo de Pascua. Estudiamos la Torá. Somos Sionistas
ardientes. Y nos llamamos a nosotros mismo Judíos
Mesiánicos y no Cristianos, porque para nuestros
hermanos y hermanas tradicionales, "cristiano"
significa, al menos, uno que no es judío, y uno que odia
a los judíos, en el peor de los casos. Somos todavía
judíos
completos, satisfechos judíos mesiánicos.
Somos la parte judía del Cuerpo del Mesías, elegidos y
bendecidos doblemente, y muy agradecidos a Dios.
¡Vida de entre los Muertos!
Hablando a los creyentes gentiles en Roma sobre su propio
pueblo, el Rabí Shaúl (el Apóstol Pablo) dijo lo
siguiente:
"Porque si la exclusión es la
reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión,
sino vida de entre los muertos? (Romanos 11:15).
Cada vez que una persona judía recibe a Yeshúa vemos
vida de entre los muertos, ya que la Biblia nos dice que
estábamos muertos en delitos y pecados y hemos sido
vivificados en el Mesías (Efesios 2:1). La
"resurrección" física y espiritual
profetizada en Ezequiel 37 es un cuadro total del pueblo
elegido de Dios desde el principio del tiempo. Está
viniendo el día también cuando el pueblo judío como
nación venga a creer en Yeshúa. Entonces,
experimentaremos una resurrección literal y corporal
vida de entre los muertos.
Traducido por
Pedro Navarro Vírseda