Por Alfonso Herrera Perez
Por siglos hemos asumido que el Mesías murió en Viernes Santo y resucitó de entre los muertos al amanecer del Domingo de Resurrección. El Mesías, efectivamente, anunció que resucitaría al tercer día, pero por lo regular se cuenta parte del viernes como un día, el Sábado como el segundo y parte del domingo como el tercero. No obstante, cuando escudriñamos las Sagradas Escrituras nos encontramos que el período de tiempo transcurrido entre la muerte u la resurrección consta de tres días y tres noches. ¡Del viernes por la tarde al amanecer del domingo no son tres días y tres noches!
En cierta ocasión los fariseos se acercaron al Yeshua para demandar de ÉL, señal de que era el verdadero Mesías esperado. Él respondió que no les daría más señal que la del profeta Jonás: "Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches." (Matiteya/Mateo 12:40.)
En otros pasajes (Matiteya/Mateo 16:21; Markos 10;34; Lukas 24:7), el Mesías dijo que resucitaría al tercer día pero, reflexionando en el versículo anterior, podemos afirmar que ese "tercer día" culmina al término de "tres días y tres noches". Para ambas expresiones -"tercer día" y "tres días y tres noches-, Ralfh Woodrow en su obra "Babilonia, Misterio Religioso" nos dice al respecto: "...Volviendo al Génesis, por ejemplo, leemos que '...Y apartó Elohym la luz de las tinieblas y llamó Elohym a la luz día y a las tinieblas llamó noche; y fue la tarde [tinieblas] y la mañana [luz] un día... y fue la tarde y la mañana el día segundo..., y fue la tarde y la mañana [tres periodos de tinieblas y tres periodos de luz] el día tercero' (Bereshit/Génesis 1:4-13). Aquí podemos ver que el 'tercer día' indica tres días y tres noches."
Continua Markos 8:31 y nos enseña que el Mesías habría de ser muerto y resucitar "después de tres días". Un día después del viernes se cumple el Sábado -a la misma hora que iniciamos el viernes-, el segundo día es el domingo y el tercero sería el lunes. Es obvio suponer que algo anda mal en la hipótesis de que el día viernes fuese el de la crucifixión o que el domingo sea el día de la resurrección. Si comenzamos la cuenta el viernes y la concluimos el domingo nos da tres días calendáricos -y no completos-, pero no suman tres días y tres noches; tan sólo son cuarenta y ocho horas.
Después de considerar lo anterior podemos afirmar que el cumplimiento de este plazo de 72 horas debe concluir a la misma hora que comenzó. Si es por la mañana, concluirá por la mañana del día tercero; si es por la tarde o noche, concluirá por la tarde o noche del día tercero igualmente.
Las Sagradas Escrituras nos narran que el Mesías murió poco después de la hora novena -las tres de la tarde aproximadamente-, (Matiteya/Mateo 27:46-50; Markos 15:34-37; Lukas 44-46). De acuerdo a los horarios antiguos el día comenzaba y terminaba al amanecer (Vayicrá/Levítico 23:32).
Tradicionalmente la iglesia cristiana ha considerado la pascua y la fiesta de los panes sin levadura como una sola y la ha llamado simplemente "Pascua". Sin embargo, el libro de Devarim/Deuteronomio nos dice claramente que eran dos fiestas separadas. Por lo tanto las expresiones "pascua" y "día de preparación" se refieren al mismo día: el de la pascua. Ya que el gran sábado anual es el correspondiente al primer día de la fiesta de los panes sin levadura.
Como el Mesías fue crucificado en la preparación (la pascua), el día antes del Gran Sábado, se tomaron medidas espaciales para que su cuerpo fuese retirado del madero antes de la gran fiesta del Sábado: "Entonces los judíos, por cuanto era la víspera de la Pascua, para que los cuerpos no quedasen en la cruz en el Sábado, pues era el gran día del Sábado, rogaron a Pilato que se les quebrasen la piernas y fuesen quitados... Mas cuando vinieron a Yeshua, como lo vieron muerto ya..." (Ioxanan/Juan 9:31-33). Así fue como, bajándolo de la cruz, le sepultaron en la tumba de José de Arimatea (Ioxanan/Juan 19:42). En Markos 15:42 encontramos, pues, que estos sucesos ocurrieron por la tarde; la palabra griega para "tarde" es opsios y significa "al atardecer".
Ahora estamos en condiciones de saber la hora de en la que fue sepultado el Mesías: la hora novena -las 15:00 horas aproximadamente. La resurrección, por lo tanto, tuvo que suceder 72 horas después; a esa misma hora, cumplidos los tres días. La resurrección no tuvo lugar al amanecer, como comúnmente habíamos creído. Notemos que en Markos 16:2 "...muy de mañana, el primer día de la semana, vinieron al sepulcro, ya salido el sol." Para estos momentos el sepulcro ya se encontraba vacío, ¡El Mesías Ya había resucitado!
¿En qué día tuvo lugar la resurrección entonces? María Magdalena visitó la tumba "muy de mañana el primer día de la semana, siendo aun oscuro." (Ioxanan/Juan 20:1-2). Los Evangelios narran, sin embargo, varias visitas hechas por los discípulos a la tumba el domingo por la mañana y, en todas ellas, hallaron la tumba vacía. Un ángel dijo: "no está aquí, porque ha resucitado como dijo [tiempo pasado]" (Matiteya/Mateo 28:6).
Ya que el domingo temprano todos encontraron la tumba vacía, podemos deducir que la resurrección tuvo lugar el Sábado por la tarde, a la misma hora que murió.
Algunos afirman, sin embargo, que Markos 16:9 enseña que la resurrección tuvo lugar el domingo por la mañana: "Mas, como Yeshua resucitó por la mañana el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena de la cual había echado siete demonios." ¿Dice que ya estaba resucitado o que resucitó a esa hora? ¡No! Dice que al llegar el primer día de la semana ya estaba resucitado. La frase está en ante pretérito. La palabra griega para resucitó es anatas y tiene el significado "habiendo resucitado", que es en pasado.
Estamos, por tanto, en perfecta armonía con las Sagradas Escrituras si afirmamos que el Mesías fue sepultado el miércoles antes del anochecer y resucitó el Sábado antes del amanecer. Así se cumple perfectamente la señal del profeta Jonás... "tres días y tres noches".
La dificultad mayor para comprender los tiempos de la resurrección reside en la ignorancia del hecho de que las Escrituras indican que la Pascua, el Gran Sábado, es el que precede a la crucifixión y no el Sábado regular -semanal. La Escritura indica claramente que se trataba del Gran Sábado... Sábado de gran solemnidad (Ioxanan/Juan 19:31).
Entendemos que las Escrituras enseñan que, en al año en que Yeshua murió, el Sábado anual (la Pascua), fue un jueves y fue crucificado y sepultado el día de Pesaj (miércoles). El día siguiente fue el Gran Día Sábado, que corresponde al primer día de la fiesta de los panes sin levadura (jueves), luego vino el viernes (día laborable), seguido por el Sábado semanal. Todo queda más claro al entender que esa semana hubo dos Sábados.
Analicemos la siguiente porción del libro ya citado de Ralfh Woodrow: "Como el Señor fue crucificado según la cita del día antes del Sábado, podemos comprender el porqué algunos han creído que fue el viernes el día de la crucifixión. Pero el Sábado que siguió a la crucifixión del Señor no era el Sábado semanal, era el gran día de reposo anual, pues dice que era el 'Sábado Grande' (Juan 19:31). Este Sábado podía caer en cualquier día de la semana. Creemos que las Escrituras indican que en el año en que el Señor fue crucificado, el Sábado anual fue un jueves. El Señor fue crucificado y sepultado el día de Pesaj (miércoles), el día siguiente fue el Gran Día Sábado (jueves), luego vino el viernes, día laborable, seguido por el Sábado semanal. Con esta explicación podemos comprender que el Mesías fue crucificado un día antes del Gran Sábado, que se levantó de la tumba después del sábado y así, ¡Cumplió la señal de los tres días y las tres noches!
Una cuidadosa comparación de Markos 16:1 con Lukas 23:56, nos provee más evidencia aún de que hubo dos sábados esa semana y un día laborable entre ambos. Notemos que Marcos 16:1 dice: 'Y como pasó el sábado, María Magdalena, y María la madre de Jacobo y Salomé, compraron esencias aromáticas para venir a ungirle'. Este versículo indica claramente que fue 'después del Sábado' que estas mujeres compraron las esencias aromáticas y vueltas las aparejaron y reposaron el Sábado (semanal) conforme al mandamiento (Lukas 23:56)."
El Mesías dejó bien en claro la idea de que, seguir tradiciones de hombres tiene serios inconvenientes para la sana doctrina y, el principal es: que invalida la Escritura. "Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según el Mesías." (Colosenses 2:8). La semana santa y las fechas (entre otras) establecidas para celebración de la muerte y resurrección del Mesías, son tradiciones de hombres que no cuentan con un firme sustento bíblico que las acredite como verdaderas.
El Señor nunca censuró las tradiciones de los sabios del pueblo. Lo que sí reprobó son aquellas tradiciones que, siendo de hombres y no de Elohym, invalidan Sus mandamientos. Lo verdaderamente prohibido por las Sagradas Escrituras son las doctrinas de hombres convertidas en mandamientos o, dicho de otra manera, conceptos humanos convertidos en doctrinas (o supuestas doctrinas) "Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres," (Matiteya/Mateo 15:9); "Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mi, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado;" (Yeshayahu/Isaías 29:13.) En otros términos, son creencias del hombre en cuanto a la doctrina que no tienen nada que ver con las Escrituras y que, además de darles el estatus de doctrina, se opone a la misma Escritura y la invalida.
Estos hechos efectivamente ocurrieron, nadie puede negarlo. El Mesías murió crucificado en un madero, fue sepultado, resucitado el tercer día y fue recibido arriba en gloria, como lo dice la Biblia; Todo lo anterior ocurrió en verdad, pero no en el orden que los hombres lo han establecido. ¿Quién establece los días feriados del año? La iglesia católica. ¿Quién dice de que manera y en que momento se celebran estos hechos gloriosos? La misma iglesia. La Biblia establece como ciertos todos estos eventos pero, ¿dice cómo se deben celebrar? ¡No! Si usted encuentra lo contrario en la Escritura, ayúdeme, escríbame.
Hasta la próxima |