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CONTENIDO Fecha de
celebración Fecha de celebración Nombres de la fiesta Ioxanan 10:22,23 El vocablo hebreo
"Jánuca" significa "inauguración"
ó dedicación y tiene la misma raíz hebrea
que "Jinuj" (educación). Esta festividad no se
basa en la Toráh, sino que forma parte de distintos
hechos históricos que dieron a los sabios del Talmud las
bases para ser instaurados como festividades Esta fiesta por no aparecer en la Torah, no se marca el término o vigencia de esta. Origen de la fiesta Bajo Dominio Sirio Fue en la época del Segundo Gran Templo en
Jerusalén, hace casi veintidós siglos, cuando tuvieron
lugar los eventos que conmemoramos año tras año en
Jánuca. El pueblo judío había regresado a la
Tierra de Israel del Exilio Babilónico, y reconstruido
el Gran Templo. Pero siguieron sometidos a diversos
poderes imperiales. Primero el persa, y más tarde los
ejércitos conquistadores de Alejandro Magno. Con la muerte de Alejandro, su vasto imperio
fue repartido entre sus generales. Tras una lucha por el
poder que abarcó a todas las naciones del Medio Oriente,
Israel se encontró bajo el dominio de la dinastía
seléucida, reyes griegos que reinaban desde Siria. Alejandro se inclina ante el Sumo Sacerdote El Talmud cuenta que cuando Alejandro Magno
y sus legiones conquistadoras avanzaron sobre Jerusalén,
fueron recibidos por una delegación de ancianos
lideriados por Shimón "el Justo", el Sumo
Sacerdote. Cuando Alejandro vio acercarse a Shimón,
bajó de su caballo y se arrodilló ante el Sabio judío.
Alejandro explicó a sus sorprendidos
hombres que cada vez que salía a la batalla, tenía una
visión. Un hombre muy parecido al Sumo Sacerdote
conducía sus tropas a la victoria. Como muestra de gratitud, y con un profundo
respeto por el poder espiritual de los judíos, Alejandro
fue un gobernante bondadoso y generoso. Canceló los
impuestos judíos durante los Años Sabáticos cuando el
trabajo agrícola queda suspendido por orden bíblica, y
hasta ofreció animales para ser ofrendados en su
beneficio en el Gran Templo. Desafortunadamente, la historia habría de
mostrar que los herederos de Alejandro no sabrían
sostener su benevolencia. El "Loco" Si bien al comienzo la dominación
seléucida fue más bien benigna, pronto habría de
surgir un nuevo rey, Antíoco IV, quien libraría una
sangrienta lucha contra los judíos, una lucha que
amenazaría no solamente sus vidas físicas, sino
también su existencia espiritual misma. En el curso de la dominación griega, muchos
judíos habían comenzado a abrazar la cultura griega y
su modo de vida hedonista y pagano. Estos judíos
helenistas se convirtieron en garras dispuestas para el
plan de Antíoco de borrar todo vestigio de la religión
judía. El Gran Templo fue invadido, profanado, y sus
tesoros saqueados. Un gran número de inocentes fue
masacrado, y los supervivientes aplastados bajo el peso
de intolerables impuestos. Antíoco colocó un ídolo de Zeus sobre el
sagrado altar, y obligó a los judíos a arrodillarse
ante él so pena de muerte. Asimismo, prohibió a los
judíos la observancia de sus tradiciones más sagradas,
como el Shabat y la circuncisión. Antíoco hasta llegó a proclamarse dios a
sí mismo, tomando el nombre de "Antíoco
Epifanes" - el divino. Pero incluso sus propios
seguidores se burlaban de él, llamándolo "Antíoco
Epimanes" - el loco. Jasón y Meneláos Su nombre judío era Ioshúa. Pero lo
cambió, como lo hicieron muchos entre los helenistas, a
Jasón. Y ofreció a Antíoco un generoso soborno para
destituir al Sumo Sacerdote y ser nombrado él para el
codiciado cargo. Era el comienzo del final de la
integridad del sacerdocio del Templo. El "Sumo Sacerdote" Jasón
construyó un gimnasio junto al Templo, y se dispuso a
corromper a sus correligionarios con costumbres paganas y
conductas inmorales. Muy pronto otro judío helenizado,
Meneláos, superó a Jasón en su propio juego y compró
el Sumo Sacerdocio con un soborno mayor, financiado con
los utensilios de oro robados al Templo. Jasón reunió entonces un ejército y
atacó a Meneláos en la Ciudad Santa, asesinando a
muchos de sus hermanos. Antíoco interpretó esta
escaramuza civil como una revuelta contra su trono y
envió sus ejércitos a Jerusalén, saqueando el Templo y
asesinando a decenas de miles de judíos. No fue la
primera vez, ni la última, que la asimilación y la
disputa trajeron calamidades sobre el pueblo judío. Momento Crucial En cada ciudad y aldea se erigieron altares
con estatuas de los dioses y diosas de grecia. Los
soldados reunían a los judíos y los forzaban a traer
ofrendas y a someterse a otros actos inmorales usuales
entre los griegos de entonces. A medida que las tropas de
Antíoco hacían sentir más la presión de su puño
sobre la nación, los judíos parecían incapaces de
ofrecer resistencia. Fue en la pequeña aldea de ModiÝn, unas
millas al este de Jerusalén, donde un aislado acto de
heroísmo hizo girar la rueda y alteró el destino para
siempre. Matitiahu, el patriarca del clan sacerdotal
Jashmoneo, dio un paso al frente para desafiar a los
soldados griegos y a aquellos dispuestos a sus demandas.
Apoyado por sus cinco hijos atacó a las tropas, castigó
a los idólatras y destruyó los ídolos. Al grito de
"¡Mi laHashem eilái!" --¡Quienes están con
Di-s, que me sigan!"-- él y un valiente grupo de
partisanos retrocedieron a los montes, donde reunieron
fuerzas para derribar la opresión de Antíoco y sus
colaboradores. Guerra de Guerrillas El ejército de Matitiahu, ahora bajo el
mando de su hijo Iehudá Macabí, crecía a diario en
número y fuerza. Con el slogan bíblico Mi Kamoja Baelím,
Hashem ("¿Quién es como Tú, Di-s, entre los
poderosos?") , iniciales de MaKaBI, grabados en sus
escudos, solían abatirse sobre las tropas sirias
cubiertos por la noche y diezmar a sus opresores para
luego regresar a su campamento en las montañas. Siendo
apenas 6000 hombres, derrotaron a un fuertemente armado
batallón de 47000 sirios. Enfurecido, Antíoco envió un ejército
mayor aún, y en la milagrosa y decisiva batalla de Bet
Tzur, las tropas judías resultaron victoriosas. De allí
avanzaron a Jerusalén, liberaron la ciudad y recuperaron
el Gran Templo. Limpiaron de ídolos el Santuario,
reconstruyeron el altar y se prepararon para reanudar el
Servicio Divino. El Milagro Una parte central del servicio diario del
Templo era el encendido de las brillantes lámparas del
Gran Candelabro, la Menorá. Ahora, con el Templo a punto
de ser reinagurado, sólo se encontró una pequeña
tinaja de aceite sagrado y puro, con el sello del Sumo
Sacerdote intacto. Bastaba para un único día, y ellos
sabían que el especial proceso necesario para preparar
más aceite llevaría más de una semana. Sin dejarse amedrentar, con alegría y
gratitud, los Macabeos encendieron las lámparas de la
Menorá con la pequeña cantidad de aceite y reinaguraron
el Gran Templo. Milagrosamente, como si fuera una
confirmación del poder de su fe, el aceite no se
consumió y las llamas brillaron durante ocho días
completos. Al año siguiente nuestros Sabios
proclamaron oficialmente la festividad de Jánuca como
una celebración a extenderse durante ocho días, como
evocación perpetua de esta victoria contra la
persecución religiosa. Esta fiesta histórica cae generalmente en
diciembre (su fecha hebrea es el 25 de Kislev) En los paises occidentales se acostumbra a
entregar a los niños dinero de Jánuca y regalos, por la
influencia de los regalos que recibían los niños
cristianos en este período del año, que comúnmente
caía junto con las Navidades Cristianas. Las mujeres acostumbran a no realizar
ninguna tarea mientras las velas de Jánuca permanecen
encendidas. Durante los ocho días de Jánuca se recita
en el "Shmoná Esré" (la Amidá) y en el
"Bircat Hamazón" (Bendición para después de
las comidas), el Al Hanisim (ver Sidur). Los días de Jánuca son días alegres y
festivos en los que está prohibido ayunar. Es costumbre comer en Jánuca comidas fritas
como "latkes" (croquetas de papa) y
"sufganiot" (buñuelos), en recuerdo del
milagro ocurrido con el aceite.. En algunas comunidades
se acostumbra a realizar un banquete festivo. Se reparten regalos a los niños con un
"Sevivón" (perinola) que lleva una letra
hebrea en cada una de sus cuatro faces: N - G - H -SH
(NES - GADOL - HAIA - SHAM, que significa "un gran
milagro sucedió allí" en referencia al milagro del
aceite). Muchos artistas se inspiraron para crear obras
de arte que tienen como protagonista esta festividad.
Relatos, canciones, poesías, también acompañan desde
hace más de dos mil años la tradición de la fiesta. En
Israel y en el mundo judío distintos juegos deportivos
llevan el nombre de Macabi (Juegos Macabeos) equivalentes
a olimpiadas deportivas. Jánuca es una fiesta vigente
que ha renovado su significado histórico en las luchas
de Israel como fuente de inspiración y heroísmo, tal
cual lo demostraron aquellos bravos macabeos. "La quemadura de Antiojus" se
preparaba un banquete especial para los niños de las
comunidades sefardís. En los hogares judíos se enciende el
candelabro de 8 brazos especial para Jánuca, llamado
también "Janukia". Los preceptos de Jánuca
son: encender las velas, pronunciar Halel y "Al
anisim". GUIA PARA JANUKA: 1. Ubicación de las velas: a. Se debe procurar colocar las velas dentro
de los 10 centímetros cercanos a la puerta y del lado
izquierdo, para así estar encerrado con la mitzvá de
Mezuzá a la derecha y las velas a la izquierda. O en una
ventana b. Las velas deben colocarse a una altura
superior a los 30 cm del piso. c. Cualquier tipo de aceite es apto para
encender las velas de Jánuca, pero lo más apropiado es
hacerlo con aceite de oliva, puesto que con él sucedió
el milagro. Hoy en día se pueden usar también velas. d. Es necesario poner el aceite suficiente
para que queden encendidas por lo menos media hora. 2. Encendido de las velas a. El horario del encendido de las velas es
a partir de la salida de las estrellas (aprox. 40 minutos
después de la puesta del sol), y no antes, debiéndose
tratar de prenderlas apenas llegada la hora. En la
víspera de Shabat se encienden las velas de Jánuca
antes que las velas de Shabat, debiéndose poner
suficiente aceite para que queden encendidas hasta media
hora después de la salida de las estrellas. La noche de
Shabat hacemos Havdalá antes de encender las velas de
Jánuca. ¿Quién debe encenderlas? En cada casa debe de haber por lo menos una
Menorá o Janukia. También el shamash (cuidador)
acostumbra a encender una Janukia en la Sinagoga. Todos
los miembros de la familia deben presenciar el encendido
de la Menorá. Haga que sus niños enciendan sus propias
velas de Jánuca y todas las niñas sus velas de Shabat.
Las personas que no viven con sus familias deben encender
la Menorá en sus propios cuartos o viviendas. 3. Orden del encendido de las velas La primera noche se comienza a encender la
vela que está más a la derecha de la Janukia, y en la
segunda noche cuando se agrega otra vela al lado, se
comienza de ella a encender y se continúa encendiendo de
izquierda a derecha. Así también en las noches
sucesivas, se comienza de la agregada y se sigue
encendiendo de izquierda a derecha. Las velas o mechas deben estar en linea
recta, no en circulo y tampoco una más alta o más baja
que el resto. 4. Berajot sobre las velas a. En la primera noche de Jánuca se dicen
tres berajot : 1. "Lehadlik" Baruj ata A-donai, elo-henu melej haolam,
asher kideshanu bemitzvotav, vetzivanu lehadlik ner
Jánuca Bendito eres Tú, oh Eterno, Dios nuestro,
Rey del Universo, que nos santificaste con Tus preceptos
y nos ordenaste las luces de Jánuca. 2. "Sheasá nisim" Baruj ata A-donai, elo-henu melej haolam,
sheasá nisim laavotenu baiamim hahem bazeman hazé. Bendito eres Tú, oh Eterno, Dios nuestro,
Rey del Universo, que obraste milagros con nuestros
padres en tiempos pasados, en esta época. 3. "Shehejeianu". Baruj atá A-donai, elo-henu melej haolam,
shehejeianu beki-iemanu, vehiguianu lazeman hazé. Bendito eres Tú, oh Eterno, Dios nuestro,
Rey del Universo, que nos preservaste la vida, nos
conservaste y nos permitiste llegar a este tiempo. b. A partir de la segunda noche de Jánuca
en adelante, se recitan solamente dos berajot: 1. "Lehadlik"; 2. "Sheasá nisim". Todas las berajot se deben recitar antes de
encender las velas. 5. Si se apagan las velas a. Si se encendieron las velas y se apagaron
accidentalmente antes de transcurrir la media hora en la
cual deben quedar encendidas, si se habían colocado en
un lugar donde había viento, deberá volverse a
encenderlas, pero sin berajá. Pero si las velas estaban
en lugar donde no había viento y ocurrió un percance y
se apagaron, no hay obligación de volverlas a encender. Lugar del encendido: Hay quiénes colocan la janukia en el umbral
de la entrada de la casa del lado izquierdo. Otros lo
hacen en la ventana que está dirigida hacia la vía
publica para que sea vista por la gente. Por que lo
fundamental del precepto del encendido es: expansión del
milagro, es por eso que se deben colocar las velas en un
lugar de vista al público. Es conveniente encenderlas
luego de la salida de las estrellas, cuando muchos aún
están en las calles. Por este motivo, "Estas velas
son sagradas todos los ocho días de Jánuca, no esta
permitido hacer cualquier uso con ellas, sólo mirarlas
con el fin de poder agradecer", y expandir el
milagro. Es por eso que se agregan a las velas un
"shamash" - una vela adicional - con la cual
encendemos las demás velas. ¿Con qué se enciende? Es preferible encender con aceite de oliva,
en recuerdo del milagro pero también es posible hacerlo
con velas de cera. Las oraciones de la fiesta Halel: en los ocho días de la fiesta se
recita el Halel (una oración de agradecimiento que se
recita en festividades y en días que fueron fijados como
recuerdo a acontecimientos centrales en la vida de la
nación). "Al hanisim": en las oraciones del
día y en la bendición de la comida se agrega una
porción que describe el milagro de la victoria. Se va encendiendo una vela por noche hasta
culminar con todo el candelabro encendido en la octava
noche de Jánuca, según marca la tradición. En lugares
públicos (plazas) se encienden grandes candelabros, en
recuerdo de la heroica gesta de los macabeos. También se
comen torrejas de papas fritas en aceite que simbolizan
el milagro del aceite puro de oliva que se encontró en
el templo para su reinaguración. ¿Porque ocho y no siete? El milagro del aceite fue por 7 días. Nosotros festejamos 8 días de Jánuca
porque: 1 El primer día también se lo consideró
milagro por haber ganado a los Griegos a pesar de ser
menos y más débiles. 2 Fue un milagro haber encontrado aceite
puro del Kohén Gadol. 3 El aceite que encontraron lo dividieron en
8 días. Como era poca cantidad alcanzaría sólo para
una hora, pero milagrosamente en los 8 días las velas
ardieron toda la noche. 4- Cuando pusieron el aceite en el
candelabro, el recipiente quedó lleno como si no se
hubiera usado. Esto ya se vio desde el primer día. 5- Las velas del candelabro, ardían toda la
noche y a la mañana siguiente el aceite estaba completo
para volver a prenderlas. 6 Los Griegos prohibieron la circuncisión.
Cuando los derrotaron, fue tan grande la alegría de
poder realizar esta mitzvá que decretaron a este día
festivo, sumando en total 8 días. 7 La primera noche hicieron mechas finitas y
pusieron poco aceite para que alcanzara para los 8 días.
A pesar de esto la luz no disminuyó y brillo
normalmente. 8 Los Griegos querían sacar de los
corazones judíos su fe en D"s. Que es quien maneja
a todo el mundo, imponiendo la ideología que todo era de
la naturaleza. Por ser que vieron el milagro que no era
natural, todos vieron que la mano de D"s estaba
presente a pesar que todos creían que era casual,
D"s se hizo presente. Dentro del milagro entendimos que a pesar de
que el aceite arda es algo natural, también este es un
milagro. Maoz Tsur Maoz Tsur Ieshuatí, Lejá naé leshabéaj. Tikón bet tefilatí. Yesham todá
nezabéaj. Leet tajín matbéaj. Mitsar hamenabéaj. Az egmor beshir mizmor. Janukat hamizbéaj. Kerot komat berosh blikesh Agaguí ben Hamedatá. Venihié lo lemokesh. Vegaavató nishbatá. Rosh ieminí niseta. Veoiev shemó majita. Rov banav. Vekinianav. Al haets talita. ATENCION: Cuando caiga en Shabbath, debe
encenderse las velas de Jánuca antes que las velas del
Shabat, y no se pueden encender después de comenzado. Conceptos de la Festividad de Jánuca ACEITE - Era utilizado para encender el
candelabro sagrado en el Templo de Jerusalén y simboliza
al pueblo judío. Así como el aceite flota sobre el agua
y no se mezcla con él, también el pueblo judío se
destaca entre los demás pueblos y conserva su unidad. LUZ - El símbolo principal de Jánuca es la
luz. He aquí algunas de sus particularidades: La luz fue lo primero que Di-s creó, luego
del cielo y la tierra. Un poco de luz aleja mucha
oscuridad. La luz no se une con la oscuridad, cuando la
luz irrumpe, la oscuridad desaparece. OSCURIDAD - La oscuridad no tiene existencia
propia, la oscuridad es la falta de luz. Así también es
la naturaleza de las cosas negativas de la vida:
depresión, tristeza, desgano y desesperación, sólo
existen cuando no hay "luz" ni alegría. Cuando
la "luz" aparece, éstas desaparecen por sí
solas. VELA - La vela es un cuerpo material;
aceite, cera o parafina. Antes de encenderla, sólo es
materia, pero en el instante en que acercamos a ella un
fuego, ésta materia se convierte en "luz"
cuando es encendido con el fuego espiritual del alma. SHAMASH - El Shamash (vela piloto) no es
parte de las velas de Jánuca; sólo se lo utiliza para
encenderlas. Aún así, éste se ubica por encima de las
demás velas. Esto simboliza: Aquél que se esfuerza en
"alumbrar" a los demás espiritualmente,
finalmente él también asciende en su espiritualidad. OCHO - El candelabro de Jánuca tiene 8
luces, en cambio el candelabro del Templo tenía 7 luces.
¿Por qué entonces 8? El número 7 simboliza al mundo
natural, el orden de la naturaleza (el mundo fue creado
en 7 días; incluyendo Shabat). En contraposición, el
número 8 simboliza lo sobrenatural (los milagros), o sea
lo que existe por sobre la naturaleza. La festividad de
Jánuca es la fiesta en la que los judíos se elevaron
por sobre lo natural, y por ello son 8 luces y 8 días. Perinola -- Dreidl -- Sevivón El Dreidl es una perinola de cuatro lados,
llamada también Sevivón en hebreo. En cada una de sus
caras hay una letra hebrea: "Nun",
"Guimel", "Hei" y "Shin". Las letras son iniciales de una frase: Nes Gadol Haiá Sham "Un Gran Milagro Sucedió Allí (en
Israel)". [En algunas perinolas de Israel, la última
"Shin" es reemplazada con una "Pei",
inicial de "Po" (Aquí). Su Origen Los greco-sirios decretaron que la
enseñanza o el aprendizaje de la Toráh era un crimen
que se pagaba con la vida o la cárcel. Pero los niños
desafiaban la prohibición, estudiando en secreto; cada
vez que una patrulla siria se aproximaba, niños sacaban
sus perinolas (que no tenían todavía las letras
"Nun, Guimel, Hei, Shin") y simulaban estar en
medio de un inofensivo juego (inofensivo para ellos,
porque a los greco-sirios les costó su imperio). Los juegos con el trompo (Sevivon): sobre el
juego del trompo se comenta que en el período que los
griegos prohibieron a los judíos estudiar Toráh,
tuvieron que hacerlo a escondidas y cuando los griegos se
acercaban escondían los libros de estudio y jugaban con
el trompo. Sobre el trompo está escrito en los cuatro
lados nes gadol aia po - un gran milagro acontecía acá
(en la tierra de Israel) y en la Diáspora nes gadol aia
sham (allí). Hay quiénes cometan que el trompo simboliza
especificamente la historia del pueblo de Israel. Así
como el trompo la vueltas sobre una sola pata, se cae y
nuevamente se levanta y da vueltas, así es el destino
del pueblo de Israel durante su Diáspora: da vueltas de
tierra en tierra, lo mortifican, lo amargan e intentan
exterminarlo, y luego de cada derrumbamiento se levanta
nuevamente. ¿Como harán para seguir las reglas del
juego que les explicaremos a continuación? El Juego Cada jugador toma idéntica cantidad de
pasas de uva, porotos, caramelos o nueces. En el centro
de la mesa se coloca una pequeña bandeja, y cada jugador
deposita en ella la misma cantidad que los demás, según
decidan entre ellos. Luego, cada uno, siguiendo el orden inverso
a las agujas del reloj (en hebreo se escribe de derecha a
izquierda...), hará girar el Dreidl a toda velocidad. Si
el Deridl cae de la mesa o choca contra algo y por eso se
detiene, el jugador perderá su turno. La letra del Dreidl que quede hacia arriba
indicará los pasos a seguir. NUN - significa Nisht ("Nada", en
idish) o sea, no ganas (no te llevas nada de la bandeja)
pero tampoco pierdes (no precisas agregar a lo que ya
hay). GUIMEL - significa Ganz ("Todo",
en idish). Te llevas todo para ti (¡Qué egoísta con
suerte!). Todos los presentes, incluyendo al ganador,
deberán volver a depositar en la bandeja la cantidad
inicialmente designada. HEI - significa Halb ("Mitad", en
idish), Te llevas la mitad del contenido de la bandeja.
Si el número es impar, te llevas la mitad menos uno
(siempre hay que ser generoso con los demás). SHIN - significa Shtel ("Pon", en
idish). Deberás agregar una vez más a la bandeja la
cantidad inicial (sin chistar...). Si un jugado se queda sin elementos de
juego, se retira. Sus compañeros, sin embargo, darán
muestra de amor y le pedirán que se quede,
"prestándole" de sus porotos, pasas de uva,
caramelos o nueces. El que recibe el préstamo sólo
devolverá la cantidad recibida, ni uno (ni medio) más,
no bien pueda hacerlo. Si no tiene con qué devolver pues
ha perdido nuevamente, quiénes le prestaron tienen la
obligación de disculpar la "deuda" y no volver
a exigirla nunca más (caso contrario, no podrán jugar
al Dreidl hasta dentro de un par de años, cuando sean
mejores compañeros). Levivot de Januka (Tortitas de
papa) La Fiesta de Jánuca fue inspiración para
muchos luchadores contra la injusticia y opresión.
Resultó ser fuente de aliento en tiempos modernos para
el sionismo, ayudando a sus fundadores y pioneros a
liberar la Tierra de Israel de diferentes conquistadores
y profanadores para finalmente lograr establecer allí un
Estado de Israel independiente hace tan solo algo más de
medio siglo, en 1948. Jánuca es una fuente permanente de
lucha contra los ídolos y la asimilación. Demuestra la
vigencia de los valores y la cultura judía por la cual
lucharon los macabeos de entonces y de todos los tiempos.
El último día de Jánuca es denominado "Zot
Jánuca", por el pasaje de la Toráh que se lee y
que comienza con las palabras "Zot Jánuca
Hamizbeaj". esta es la dedicación del altar. En Jánuca se celebra "la entrega de
los poderosos en manos de los débiles, los muchos en
manos de los pocos... y los malvados en manos de los
justos..." (Sidur). Antíoco de Epífanes gobernaba
la Tierra de Israel durante el período posterior a la
muerte de Alejandro Magno. El se propuso helenizar a los
judíos prohibiendo la observancia de la Toráh, y
forzándolos a cometer prácticas idólatras de la Grecia
pagana. Antíoco estaba apoyado por una fuerza de
miles de soldados. Sin embargo, los judíos se
resistieron con gran valor, agrupándose bajo el
liderazgo de una familia llena de fe, los Jashmonaím
lucharon contra la agresión enemiga. ¿Hace cuánto tiempo aproximadamente
sucedió el milagro de Jánuca? Hace aproximadamente 2130 años. El segundo
Bet Hamikdash (Templo sagrado) fue destruido
aproximadamente 235 años después de la época del
primer Jánuca. ¿Cuál era el nombre del héroe de la
historia de Jánuca? ¿El nombre de su padre? ¿El nombre
su abuelo? ¿De qué familia eran? ¿de qué tribu? Iehuda el Macabeo, hijo de Matitiahu hijo de
Iojanan, de la familia Jashmonaí fue el heroico líder
que reunió a los Judíos para luchar contra sus
opresores. El y sus hermanos eran todos Kohanim de la
tribu de Leví. ¿Dónde vivía esta familia heroica?
¿Cuál fue unos de los actos heroicos que hizo el padre
de familia? Los Jashmonaim vivían en Modiín. Un
oficial sirio colocó un ídolo en la plaza del pueblo y
ordenó a los ciudadanos que lo adoraran. El anciano Matitiahu desafió esta orden.
Destruyó el ídolo y mató al oficial que lo colocó en
el pueblo. Mes de Kislev Kislev es el séptimo mes contando desde
Nisan que es el primero de los meses. Su signo es un arco
por ser que son muchos los días de este mes en donde
llueve con sol y se ve el arco iris (Esto referido a
Israel) También el primer arco iris se vio en
Kislev. "Y Yo para que sea un pacto entre la
tierra y Yo". "Esta es la señal." Mostró el arco iris y dijo: "Esta es
la señal de la cual hablé" Esto fue dicho a Noé
en el principio del mes de Kislev. El 28 de Jeshvan Noé salió del arca y
construye un altar. Tomo de todos los animales puros y de
toda ave pura y la sacrificó. Cuando comenzó Kislev bendijo D"s. a
Noé. Le permitió la carne para comer y le prohibió
derramar sangre de las personas. Formalizando " El
pacto de la vida" y le mostró el arco iris. Rosh Jodesh Kislev a veces son dos días y a
veces es uno sólo Cada mes que había alguna festividad, el
Bet Din salía a avisar para hacerles saber cuando era
principio de mes y así supieran calcular cuando sería
la festividad. Cuando era el mes de Kislev, anunciaban
también y a pesar de que Jánuca no es una festividad de
la Toráh, los sabios la fijaron y se la considera como
todas las festividades. ¡Jánuca ya se acerca! aceite, antorchas y
petilot, pero .... ¿Qué se hace cuando en casa no hay
aceite para encender las velas? En el campo de concentración en Bergen
Belzen, el admur de Miblotzov estaba preocupado y pensaba
de donde obtendría mechas para encender las velas y
también algún material combustible. ¡De pronto se le ocurrió una brillante
idea! A dos cuadras se encontraba una fábrica de
zapatos. Sus dueños utilizaban una tintura especial para
pintar el calzado. Tal material estaba elaborado
justamente tenía base de aceite!! ¡Habrá aceite!
Estaba seguro de que lo habría para Jánuca. ¿Y las petilot? ¡Las mujeres tendrían
parte en tal misión! Las petilot serían fabricadas del
algodón de los sweaters que ellas suelen tejer. Dicho y
hecho. Estas mujeres tan justas obtuvieron el material
combustible de la fábrica de zapatos y afinaron los
hilos de algodón para dejar todo listo para Jánuca. Y así fue que en la primera noche, se
encendió una vela. La Tefilá se realizó en secreto,
con voces estremecidas. Los judíos llenos de emoción
recitaron las tres bendiciones correspondientes a la
primera noche de Jánuca. ¡Amén! Contestaron todos los presentes
mientras la alegría de cumplir la mitzvá llenaba sus
corazones. En un extremo y como algo apartado, se
encontraba un judío que no aparentaba ser religioso.
Pertenecía al movimiento socialista ÒBundõ y fue
designado uno de sus principales dirigentes. He aquí que
ahora Di-s quiso que este hombre presenciara tal
maravillosa escena: el encendido de las velas de Jánuca
con sus correspondientes rezos y cánticos, junto al
admur de Miblotzov. ¡Rabí!, se dirigió el hombre al sabio.
¡No comprendo!. Como Ud. puede rezar y afirmar de tal
manera que Di-s es bendito, que nos revive cada día y
nos da salud y bienestar. ¿Cómo puede Ud. bendecir por
una barbarie tal? ¿Cómo agradecer que estoy vivo?
¿Para qué?. ¿Para luego morir de hambre o a causa de
una peste?. El admur no se apresuró ni vaciló, sino
que contestó con ternura: querido amigo, es muy buena tu pregunta y te
voy a ser sincero. Yo también me asombré y me pregunté
como hacer para sentir las oraciones en un momento tan
trágico. Sucede que en el momento de bendecir a Di-s,
medité: ¡Cómo es posible que a mi alrededor haya
judíos que realmente se esmeran y preocupan por cumplir
este precepto tan importante como el encendido de las
velas de Jánuca al punto de por eso estén dispuestos a
poner en peligro sus propias vidas! A lo largo de tantos años ¿te has
enfrentado alguna vez con una muestra de fe y esperanza
semejante? Estoy seguro de que por ese sentimiento
estamos hoy en día vivos e integramos el Pueblo Judío,
un pueblo que está dispuesto a todo con tal de mantener
su identidad a través del cumplimiento de los preceptos
establecidos en la sagrada Toráh. Es nuestra obligación agradecer a Di-s que
tuvimos el mérito de ser testigo de situaciones como
éstas que nos hacen meditar sobre el verdadero sentido
del Pueblo Judío. ¡No! No estamos desalentados, sino
orgullosos de encontrarnos con miles de iehudim que no
decaen ni se desalentarán ni perderán su fe en Di-s.
Los hombres que hoy aquí viven son la prueba de que
llegará el día en el cual se construirá el Bet
Hamikdash! Por eso ...digamos juntos: ¡Bendito seas Di-s
que nos diste vida y hoy nos encontramos aquí!. La guerra finalizó. El admur de Miblotzov
emigró a los EE.UU. y el hombre se quedó en Polonia.
Los años pasaron y en cierta oportunidad ese hombre se
encontró con uno de los seguidores del admur y así le
dijo: Dígale al Rabí que él salvó mi vida. él ya entenderá por
qué. Un milagro que debe renovarse Por el Rabino Dr Mordejai Maarabi Al hablar de nuestras festividades, un
espíritu de solemnidad nos invade, generalmente. Es mas:
la preparación, ya sea de nuestro hogar y de nuestras
personas para vivenciarlas, nos hace respirar un aire
diferente. Algo así como que todo lo demás pasa a un
segundo plano de importancia, y esperamos ese o esos
días para alcanzar lo que, a veces, nos parece muy
lejano: el sentido por nuestras personas, nuestras
familias, nuestras cosas mas queridas... Porque las
festividades promueven un reencuentro, un
re-dimensionamiento de nuestras vidas, en todos sus
sentidos. Y estoy resaltando el valor social de las
mismas, mas allá de todo el entorno
"religioso-tradicional" que las envuelve. Somos un pueblo que recorre la historia.
Somos testigos de una humanidad. Somos el reflejo del
quehacer diario de todos los seres humanos. Celebramos y
sufrimos, ni mas ni menos que los otros. Pero tenemos un
imperativo: "No olvidar", o si lo queremos:
"Recordar". Ser memoria permanente de hechos,
situaciones, angustias y éxitos que nos han formado como
pueblo, como testigos de sucesos que no pueden pasar por
alto nuestras vidas, nuestros meses, nuestros días... Hoy el imperativo tiene nombre propio otra
vez: Jánuca. "Fiesta de la Inauguración",
"Fiesta de las Luminarias", "Fiesta de la
libertad", "Fiesta"... Una connotación
bélica: la victoria frente a los griegos; otra
connotación humana: inaugurar los servicios religiosos
del Templo de Jerusalén. Y una connotación que emerge
de ambas: el milagro del aceite... ¿Como alcanzar la síntesis? ¿Cómo
explicarnos hoy, a casi 2.200 años, los eventos que
suenan tan lejanos? ¿Acaso somos nostálgicos? ¿O acaso
románticos? No. No son sucesos lejanos. Una guerra, una
confrontación, una pelea, es tema de actualidad. Lo
sofisticado son los medios. Los fines casi son
idénticos. Y en la guerra encontramos al dominante,
cruel, sanguinario, exterminador, y al dominado, en
franca minoría por subsistir... Tal cual la epopeya de
los Macabeos, que recuerda su guerra contra el
invasor-exterminador-depredador imperio griego. Pero la
guerra no debe ser el fin mismo. Poco hubiéramos
soportado el enfrentamiento bélico ("¿Alanetzaj
Tojal Jerev?" ' ¿Acaso siempre vivirás por la
espada?') La espada debe ser limitada en su accionar... Como tampoco es lejano, el reabrir las
puertas de una Sinagoga, definida por el profeta Iejezkel
como "Mikdash Meat", esto es "un Santuario
Menor", en clara alusión a la majestuosidad del
Santuario de Jerusalén, destruido una y otra vez por
babilonios y romanos. Aguardamos la restauración del
mismo, como símbolo de unificación del pueblo judío,
pero a través de los siglos a Jánuca, es decir a la
renovación de nuestra fe, en la apertura de una sinagoga
"Mikdash Meat"... Pero el milagro... Ese milagro, es, en
hebreo, que significa "bandera",
"estandarte", a través del aceite,
"shemen", en hebreo, no es lo habitual. No
todos los días asistimos a un milagro, y mucho menos a
uno que este ligado al aceite = luz. El milagro de la luz
es único, y cuan difícil es mantenerlo! Así como en
los días de Jánuca no había aceite (puro) suficiente
sino para un solo día, quiso la Providencia que esa luz
se extendiera por siete días mas, es decir un total de
ocho días... Y acaso, ¿es tan relevante dicho episodio,
nos preguntamos? En estos días, en este siglo donde
científicamente hemos logrado medir la velocidad de la
luz, casi nos parece ridículo... Pero esa luz de
Jánuca, nada tiene que ver con la electricidad. Es y fue
la luz espiritual la que quedo encendida, para que
nosotros, las generaciones venideras sepamos valorar su
efecto, su irradiación atemporal, su luminosidad eterna.
Pues la luz de ese aceite es y fue la luz, or, ese
"or" que proviene de los seis días de la
Creación... Un or haganuz, una luz especialmente
reservada... Jánuca se transforma así en un pequeño
milagro que va creciendo mientras la luz supere a la
oscuridad, a la confusión, al autoritarismo, a la
mutilación... "Hanerot halalu anu madlikim al
HaNisim...", "estas luces nosotros encendemos
por los milagros...", esta es la ecuación: por cada
luz, un milagro; por cada milagro, una nueva cuota de
luminosidad... Si supiéramos comprender el mensaje
podríamos transformar cada día, cada siglo y cada era a
la mínima y primera expresión de la obra de la
Creación: "Y dijo Elohim: ¡que sea la luz! ¡Y fue
la luz!" Jánuca nos invita en sus ocho días
festivos a que encendamos, día a día, noche a noche,
una pequeña vela, pero en forma gradual. Agregando cada
día, así como lo disponía la escuela de Hilel. No
debemos encenderlas todas juntas. Como queriéndonos
insinuar la tradición: iluminar, si; encandilar, no.
Iluminar para ver, para redescubrir el milagro de la
vida, para expresar las gracias (toda-korban) por el
mérito de ser artífices de un destino; iluminar para
sacudir del letargo a aquellos que siempre apostaron al
oscurantismo medieval y a la profunda noche de los
pueblos, de las personas... Porque si Jánuca pierde su capacidad de
milagro, habrá perdido su sentido. Porque sus ocho días
bien podrían ser en la metáfora: ocho décadas en la
vida de una persona, contando cada etapa con su propia
luz, y con su propio milagro de existencia. De ahí el mandato de nuestros maestros:
"Mitzvat Jánuca ner ish ubeito", dice una
opinión que uno debe encender por el y su familia; mas
otra opinión sugiere: "Ner lecol ejad veejad",
es decir, que "cada uno encienda su propia luz =
vela". Hay elección, hay posibilidades, pero algo
no podemos dejar de hacer: encender, iluminar, recrear el
milagro de estar vivos y agradecerlo sumando luz, amor e
intensidad... ¡Jag Sameaj! Colaboración de Ruth Hernandez y Javier García.
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