HAGADA DE PESAJ



Por
Rabino Mijael Sofer
Congregación judeo mesiánica Shema Israel Sefarad

7.Matzah / Bendición sobre el pan azimo


Presidente: (Levanta las matzsot)

 

Baruj Atah Adonay Eloheinu Melej haOlam, asher Kidshanu bemitzvotav vetzivanu al ajilat matzah.

 

 

Asistentes: Bendito eres tú,Señor nuestro Dios, Rey del Universo, que nos santificas con tus mandamientos, y nos ordenas comer pan ácimo.

 

 

        (se divide el pan en tantas porciones como comensales)

 

Se come el pan ácimo

8.Maror / bendición sobre la hierva amarga

Presidente: Ahora cada uno tomará un poco de hierba amarga (maror) y lo mezclará con jaroset.

 

Asistentes: Bendito seas tú, Señor, Dios del Universo, que nos santificas con tus mandamientos y nos ordenas comer la verdura amarga.

 

Presidente:  Baruj Atah Adonay Eloheinu Melej haOlam,

       asher Kidshanu bemitzvotav vetzivanu al ajilat maror.

9. Corej / combinación de Matza con Maror

(Se forma un emparedado con pan y hierba amarga, diciendo:)

 

Presidente: Se acostumbra a comer la Matzá con hierba amarga para cumplir lo indicado: Junto con matzot y hierbas amargas lo comerán .“ Números 9:11”


10.Shulján Orej / Preparación de la mesa

Se retira el plato ceremonial, y comienza la cena festiva

 

 Presidente:  Limpiaos de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra Pascua, que es el Mesías, ya fue sacrificada por nosotros.

       Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.

                                  1ª de Corintios  5:7-8

 

 

Se coloca el plato ceremonial

 


11.Bereij / Oración de gracias después de la comida

Presidente: Hemos comido la Cena de la Pascua como personas libres. Agradezcamos al Señor por la vida y por la libertad. Démosle gracias.

Asistentes: Sea el Nombre del Señor bendecido ahora y por la eternidad.

Presidente: Bendito eres, Señor, nuestro Dios, Rey del universo, que sostienes al mundo con tu bondad. Tú nos has sostenido siempre, y tu bondad nunca nos ha faltado. Gracias por habernos favorecido haciéndonos conocer tus mandamientos, tu Santa Ley, la vida, la gracia y la misericordia. Gracias por el alimento con que nos nutres. Libranos de todas las angustias, y llenanos para que no tengamos que humillarnos ni avergonzarnos.

Asistentes: Visitanos con tu Palabra y tu salvación, ten compasión de nosotros y escúchanos, pues nuestros ojos se dirigen a Ti, porque Tú eres Rey de gracia y misericordia.

 

Te adoro a Ti, oh Santo de Israel.

Señor en tu éxodo estoy.

Quiero en Canaán entrar,

do fluye leche y miel,

para serte fiel y en tu camino andar.

Me acerco a Ti, oh Santo de Israel.

Señor, tu tierra veo ya.

Santificarme en Ti, todo mi anhelo es,

para serte fiel y en tu camino andar.

Mis pies posé en tu tierra, Señor;

Hermosa, toda de esplendor.

Su leche y miel probé; sus vides contemplé,

y en tus atrios yo por siempre moraré.

 

                 (Se llena la copa)

 

Tercera copa de vino. Copa de redención

 

Asistentes: Bendito eres Señor, nuestro Dios, Rey del Universo, creador del fruto de la vid. Gracias por la sangre bendita de Yeshúa haMashiah simbolizada por esta copa de redención

Presidente: Baruj Atah Adonay Eloheinu Melej haOlam,

                      bore pri haGafen.

 

Todos los comensales beben la tercera copa de vino

 


12.Hallel / Salmos de alabanza 115-118

Salmo 115

Presidente: No a nosotros, oh Señor, no a nosotros, sino a Tu Nombre da gloria, por tu misericordia, por tu verdad. ¿ Por qué han de decir las gentes: ¿Donde está ahora su Dios?

Asistentes: Nuestro Dios está en los cielos; todo lo que quiso ha hecho. Los ídolos de ellos son plata y oro, obra de manos de hombres. Tienen boca, mas no hablan; tienen ojos, mas no ven; orejas tienen, mas no oyen; tienen narices, mas no huelen; manos tienen, mas no palpan; tienen pies, mas no andan; no hablan con su garganta. Semejantes a ellos son los que los hacen, y cualquiera que confía en ellos.

Presidente: Oh Israel, confía en el Señor; Él es tu ayuda y tu escudo. Casa de Aarón, confiad en el Señor; Él es vuestra ayuda y vuestro escudo. Los que teméis al Señor, confiad en el Señor; Él es vuestra ayuda y vuestro escudo.

Asistentes: El Señor se acordó de nosotros; nos bendecirá; Bendecirá a la casa de Israel; Bendecirá a la casa de Aarón. Bendecirá a los que temen al Señor, a pequeños y a grandes.

 

Presidente: Aumentará el Señor bendición sobre vosotros; sobre vosotros y sobre vuestros hijos. Benditos vosotros del Señor, que hizo los cielos y la tierra. Los cielos son los cielos del Señor; Y ha dado la tierra a los hijos de los hombres.

Asistentes: No alabarán los muertos a Dios, ni cuantos descienden al silencio; pero nosotros bendeciremos a Dios desde ahora y para siempre. Aleluya.

 

SALMO 116

 

Presidente: Amo al Señor, pues ha oído mi voz y mis súplicas; porque ha inclinado a mí su oído; por tanto le invocaré en todos mis días. Me rodearon ligaduras de muerte, me encontraron las ligaduras del Seol; angustias y dolor había yo hallado. Entonces invoqué el Nombre del Señor diciendo:

Asistentes: Oh Señor libra mi alma. Clemente es el Señor, y justo; sí, misericordioso es nuestro Dios. El Señor guarda a los sencillos.

Presidente: Estaba yo postrado, y me salvó. Vuelve, oh alma mía a tu reposo, porque el Señor te ha hecho bien. Pues Tú has librado mi alma de la muerte, mis ojos de lágrimas y mis pies de resbalar.

Asistentes: Andaré delante del Señor en la tierra de los vivientes.

Presidente: Creí; por lo tanto hablé, estando afligido en gran manera. Y dije en mi apresuramiento: todo hombre es mentiroso. ¿Qué pagaré al Señor por todos sus beneficios conmigo?

Asistentes: Tomaré  la  copa  de  la  Salvación,  e  invocaré el Nombre del Señor. Ahora pagaré mis votos al Señor delante de todo su pueblo.

Presidente: Estimada es a los ojos del Señor la muerte de sus santos. Oh Señor, ciertamente yo soy tu siervo, siervo tuyo soy, hijo de tu sierva; Tu has roto mis prisiones.

Asistentes: Te ofreceré sacrificios de alabanza e invocaré el Nombre del Señor. Al Señor pagaré ahora mis votos,delante de todo su pueblo, en los atrios de la Casa del Señor, en medio de ti, oh Jerusalem. Aleluya.

 

Canción :   Te exaltaré, mi Dios, mi Rey

                     y bendeciré tu Nombre

                     eternamente y para siempre

                     cada día te bendeciré.

                  Y alabaré tu Nombre,

                         eternamente y para siempre.

     CORO: Grande es el Señor,

                   y digno de suprema alabanza

                   y su grandeza es inescrutable,

                   cada día te bendeciré.

 

 

 

            

SALMO  117

 

Presidente:  Alabad al Señor naciones todas; pueblos todos alabadle. Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia, y la fidelidad del Señor es para siempre. Aleluya, amén.

 

SALMO  118

 

Presidente:  Alabad al Señor porque Él es bueno;

Asistentes: porque para siempre es su misericordia.

Presidente: Diga ahora Israel que para siempre es su misericordia. Diga ahora la casa de Aarón, que para siempre es su misericordia, digan ahora los que temen al Señor , que para siempre es su misericordia.

      

Asistentes: Desde la angustia invoqué al Señor y me respondió el Señor, poniendome en lugar espacioso.

El Señor está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.

Presidente: El Señor está conmigo entre los que me ayudan; por tanto, yo veré mi deseo en los que me aborrecen. Mejor es confiar en el Señor que confiar en el hombre. Mejor es confiar en el Señor que confiar en príncipes. Todas las naciones me rodearon; mas en el Nombre del Señor yo las destruiré, me rodearon y me asediaron; mas en el Nombre del Señor yo las destruiré.

Asistentes: Me rodearon como abejas, se enardecieron como fuego de espinos; mas en el nombre del Señor yo las destruiré.

Presidente: Me empujaste con violencia para que cayese, pero me ayudó el Señor. Mi fortaleza y mi cántico es Dios y Él me ha sido por salvación. Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos; la diestra del Señor hace proezas. La diestra del Señor es sublime; la diestra del Señor hace valentías. No moriré, sino viviré, y contaré las obras de Dios.

Asistentes: Me  castigó  gravemente  Dios, mas no me entregó a la muerte. Abridme las puertas de la justicia, entraré por ellas. Alabaré a Dios, esta es la puerta del Señor; por ella entrarán los justos. Te alabaré porque me has oído, y me fuiste por salvación. La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo.

Presidente: De parte del Señor es esto y es cosa maravillosa a nuestros ojos. Este es el día que hizo el Señor, nos gozaremos y alegraremos en Él. Oh Señor, salvanos ahora, te ruego; te ruego, oh Señor que nos hagas prosperar ahora. Bendito el que viene en el Nombre del Señor; desde la Casa del Señor os bendecimos.  

EL Señor es mi Dios y nos ha dado luz; atad víctimas con cuerdas a los cuernos del altar. Mi Dios eres Tú, y te alabaré; Dios mío te exaltaré. Alabad al Señor porque  Él es bueno; porque para siempre es su misericordia.

  Canción

 

En la soledad, el gozo volverá,

el yermo se gozará,

y florecerá la rosa y el clavel,

en la hermosura de Israel.

            Coro:         Decid a los apocados,

vuestras rodillas afirmad,

no temáis al enemigo,

sólo vivid en santidad.(2)

 

Los ojos del ciego, abiertos serán

y la sordera cesará.

Aguas manarán en la soledad,

y en estanque el sequedal.

 

 

Camino ha de haber,

en la santidad,

nada inmundo pasará,

aunque torpe sea quien pase por él

                              no se extraviará Israel

 

 

SALMO 136

 

Presidente:  Alabad al Señor, porque Él es bueno,

Asistentes:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Alabad al Dios de los dioses.

A:  Porque para siempre es su misericordia

P:  Alabad al Señor de los señores.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Al único que hace grandes maravillas.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Al que hizo los cielos con entendimiento.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Al que extendió la tierra sobre las aguas,

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Al que hizo las grandes lumbreras.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  El Sol para que señorease en el día,

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  La Luna y las estrellas para que   

      señoreasen en la noche.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Al que hirió a Egipto en sus primogénitos.

A: Porque para siempre es su misericordia.

P: Al que sacó a Israel de en medio de

     ellos.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Con mano fuerte y brazo extendido.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Al que dividió el Mar Rojo en partes.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  E hizo pasar a Israel por en medio de él.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Y arrojó a Faraón y a su ejército en el  

       Mar Rojo.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Al que pastoreó a su pueblo por el        

      desierto.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Al que hirió a grandes reyes.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Y mató a reyes poderosos.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  A Sehón rey amorreo.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Y a Og rey de Basán.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Y dió la tierra de ellos en heredad.

 

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  En heredad a Israel, su siervo.

A:  Porque para siempre  es su misericordia.

P:  Él es el que en nuestro abatimiento se

      acordó de nosotros.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Y nos rescató de nuestros enemigos.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  El que da alimento a todo ser viviente.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Alabad al Dios de los cielos.

A:  Porque para siempre es su misericordia.

P:  Aunque nuestra boca estuviese llena de canto como el mar, y nuestra lengua de regocijo como las olas del mar; nuestros labios anchos como el horizonte, y nuestros ojos radiantes como el sol, nunca podríamos darte suficientes gracias por las bondades que tuviste para nuestros padres en la fe, a quienes redimiste de la esclavitud.

A:  Tu merced nunca nos abandonó. Por eso todos los corazones te alabarán, y todas nuestras entrañas te glorificarán.

P: Te damos gracias, te alabamos, loamos, glorificamos, enaltecemos, bendecimos, ensalzamos y adoramos, pues sólo Tú eres Dios.

 

TODOS:  Loado sea por siempre tu Santísimo Nombre.

 

    Canción

       Canto para Ti (2), a la tierra del

Señor, bello país.

Tus montañas han florecido,

en la danza y en las canción.

Y el desierto ya es una rosa

fruto de tu resurrección.

           Lai, lai, lai....

       Bendito Él, (2) que nos liberó

con su brazo poderoso.

Bendito Él, Bendito Él, por el santo

gozo de su reposo. (2)

Santo Santo Santo Santo Santo es el Señor de Israel

Bendito  es Él.

Santo, Santo, Santo es el Señor, Santo,

Santo es el Señor.(2)


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