7.Matzah / Bendición sobre el pan azimo Presidente:
(Levanta las matzsot) Baruj
Atah Adonay Eloheinu Melej haOlam, asher Kidshanu
bemitzvotav vetzivanu al ajilat matzah. Asistentes: Bendito eres tú,Señor nuestro Dios, Rey del Universo, que nos santificas con tus mandamientos, y nos ordenas comer pan ácimo.
(se divide el pan en tantas porciones como
comensales) Se
come el pan ácimo Presidente:
Ahora cada uno tomará un poco de hierba amarga (maror) y
lo mezclará con jaroset. Asistentes:
Bendito seas tú, Señor, Dios del Universo, que nos
santificas con tus mandamientos y nos ordenas comer la
verdura amarga. Presidente: Baruj
Atah Adonay Eloheinu Melej haOlam,
asher Kidshanu bemitzvotav vetzivanu al ajilat maror. (Se forma un emparedado con pan y
hierba amarga, diciendo:) Presidente:
Se acostumbra a comer la Matzá con hierba amarga para
cumplir lo indicado: Junto con matzot y hierbas amargas
lo comerán . Números 9:11
Se retira
el plato ceremonial, y comienza la cena festiva Presidente:
Limpiaos de la vieja levadura, para que seáis nueva
masa, sin levadura como sois; porque nuestra Pascua, que
es el Mesías, ya fue sacrificada por nosotros.
Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura,
ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes
sin levadura, de sinceridad y de verdad.
1ª de Corintios 5:7-8 Se coloca el plato ceremonial
Presidente:
Hemos comido la Cena de la Pascua como personas libres.
Agradezcamos al Señor por la vida y por la libertad.
Démosle gracias. Asistentes:
Sea el Nombre del Señor bendecido ahora y por la
eternidad. Presidente:
Bendito eres, Señor, nuestro Dios, Rey del universo, que
sostienes al mundo con tu bondad. Tú nos has sostenido
siempre, y tu bondad nunca nos ha faltado. Gracias por
habernos favorecido haciéndonos conocer tus
mandamientos, tu Santa Ley, la vida, la gracia y la
misericordia. Gracias por el alimento con que nos nutres.
Libranos de todas las angustias, y llenanos para que no
tengamos que humillarnos ni avergonzarnos. Asistentes: Visitanos con tu Palabra y tu salvación, ten compasión de nosotros y escúchanos, pues nuestros ojos se dirigen a Ti, porque Tú eres Rey de gracia y misericordia. Te adoro
a Ti, oh Santo de Israel. Señor
en tu éxodo estoy. Quiero
en Canaán entrar, do fluye
leche y miel, para
serte fiel y en tu camino andar. Me
acerco a Ti, oh Santo de Israel. Señor,
tu tierra veo ya. Santificarme
en Ti, todo mi anhelo es, para
serte fiel y en tu camino andar. Mis pies
posé en tu tierra, Señor; Hermosa,
toda de esplendor. Su leche
y miel probé; sus vides contemplé, y en tus
atrios yo por siempre moraré.
(Se llena la copa) Tercera
copa de vino. Copa de redención Asistentes:
Bendito eres Señor, nuestro Dios, Rey del Universo,
creador del fruto de la vid. Gracias por la sangre
bendita de Yeshúa haMashiah simbolizada por esta copa de
redención Presidente:
Baruj Atah Adonay Eloheinu Melej haOlam,
bore pri haGafen. Todos los comensales beben la tercera copa de vino
Salmo
115 Presidente:
No a nosotros, oh Señor, no a nosotros, sino a Tu Nombre
da gloria, por tu misericordia, por tu verdad. ¿ Por
qué han de decir las gentes: ¿Donde está ahora su
Dios? Asistentes:
Nuestro Dios está en los cielos; todo lo que quiso ha
hecho. Los ídolos de ellos son plata y oro, obra de
manos de hombres. Tienen boca, mas no hablan; tienen
ojos, mas no ven; orejas tienen, mas no oyen; tienen
narices, mas no huelen; manos tienen, mas no palpan;
tienen pies, mas no andan; no hablan con su garganta.
Semejantes a ellos son los que los hacen, y cualquiera
que confía en ellos. Presidente:
Oh Israel, confía en el Señor; Él es tu ayuda y tu
escudo. Casa de Aarón, confiad en el Señor; Él es
vuestra ayuda y vuestro escudo. Los que teméis al
Señor, confiad en el Señor; Él es vuestra ayuda y
vuestro escudo. Asistentes: El Señor se acordó de nosotros; nos bendecirá; Bendecirá a la casa de Israel; Bendecirá a la casa de Aarón. Bendecirá a los que temen al Señor, a pequeños y a grandes. Presidente:
Aumentará el Señor bendición sobre vosotros; sobre
vosotros y sobre vuestros hijos. Benditos vosotros del
Señor, que hizo los cielos y la tierra. Los cielos son
los cielos del Señor; Y ha dado la tierra a los hijos de
los hombres. Asistentes:
No alabarán los muertos a Dios, ni cuantos
descienden al silencio; pero nosotros bendeciremos a Dios
desde ahora y para siempre. Aleluya. SALMO 116
Presidente:
Amo al Señor, pues ha oído mi voz y mis súplicas;
porque ha inclinado a mí su oído; por tanto le
invocaré en todos mis días. Me rodearon ligaduras de
muerte, me encontraron las ligaduras del Seol; angustias
y dolor había yo hallado. Entonces invoqué el Nombre
del Señor diciendo: Asistentes:
Oh Señor libra mi alma. Clemente es el Señor, y justo;
sí, misericordioso es nuestro Dios. El Señor guarda a
los sencillos. Presidente: Estaba yo postrado, y me salvó. Vuelve, oh alma mía a tu reposo, porque el Señor te ha hecho bien. Pues Tú has librado mi alma de la muerte, mis ojos de lágrimas y mis pies de resbalar. Asistentes:
Andaré delante del Señor en la tierra de los vivientes. Presidente:
Creí; por lo tanto hablé, estando afligido en gran
manera. Y dije en mi apresuramiento: todo hombre es
mentiroso. ¿Qué pagaré al Señor por todos sus
beneficios conmigo? Asistentes:
Tomaré la copa de la Salvación,
e invocaré el Nombre del Señor. Ahora pagaré mis
votos al Señor delante de todo su pueblo. Presidente:
Estimada es a los ojos del Señor la muerte de sus
santos. Oh Señor, ciertamente yo soy tu siervo, siervo
tuyo soy, hijo de tu sierva; Tu has roto mis prisiones. Asistentes: Te ofreceré
sacrificios de alabanza e invocaré el Nombre del Señor.
Al Señor pagaré ahora mis votos,delante de todo su
pueblo, en los atrios de la Casa del Señor, en medio de
ti, oh Jerusalem. Aleluya. Canción
: Te exaltaré, mi Dios, mi Rey
y bendeciré tu Nombre
eternamente y para siempre
cada día te bendeciré. Y alabaré tu Nombre,
eternamente y para siempre.
CORO: Grande es el Señor,
y digno de suprema alabanza
y su grandeza es inescrutable,
cada día te bendeciré.
SALMO
117 Presidente:
Alabad al Señor naciones todas; pueblos todos alabadle.
Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia, y
la fidelidad del Señor es para siempre. Aleluya, amén. SALMO 118
Presidente:
Alabad al Señor porque Él es bueno; Asistentes:
porque para siempre es su misericordia. Presidente:
Diga ahora Israel que para siempre es su misericordia.
Diga ahora la casa de Aarón, que para siempre es su
misericordia, digan ahora los que temen al Señor , que
para siempre es su misericordia.
Asistentes: Desde la angustia invoqué al Señor y me respondió el Señor, poniendome en lugar espacioso. El
Señor está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el
hombre. Presidente:
El Señor está conmigo entre los que me ayudan; por
tanto, yo veré mi deseo en los que me aborrecen. Mejor
es confiar en el Señor que confiar en el hombre. Mejor
es confiar en el Señor que confiar en príncipes. Todas
las naciones me rodearon; mas en el Nombre del Señor yo
las destruiré, me rodearon y me asediaron; mas en el
Nombre del Señor yo las destruiré. Asistentes:
Me rodearon como abejas, se enardecieron como fuego de
espinos; mas en el nombre del Señor yo las destruiré. Presidente:
Me empujaste con violencia para que cayese, pero me
ayudó el Señor. Mi fortaleza y mi cántico es Dios y
Él me ha sido por salvación. Voz de júbilo y de
salvación hay en las tiendas de los justos; la diestra
del Señor hace proezas. La diestra del Señor es
sublime; la diestra del Señor hace valentías. No
moriré, sino viviré, y contaré las obras de Dios. Asistentes:
Me castigó gravemente Dios, mas no me
entregó a la muerte. Abridme las puertas de la justicia,
entraré por ellas. Alabaré a Dios, esta es la puerta
del Señor; por ella entrarán los justos. Te alabaré
porque me has oído, y me fuiste por salvación. La
piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser
cabeza del ángulo. Presidente:
De parte del Señor es esto y es cosa maravillosa a
nuestros ojos. Este es el día que hizo el Señor, nos
gozaremos y alegraremos en Él. Oh Señor, salvanos
ahora, te ruego; te ruego, oh Señor que nos hagas
prosperar ahora. Bendito el que viene en el Nombre del
Señor; desde la Casa del Señor os bendecimos.
EL Señor
es mi Dios y nos ha dado luz; atad víctimas con cuerdas
a los cuernos del altar. Mi Dios eres Tú, y te alabaré;
Dios mío te exaltaré. Alabad al Señor porque Él
es bueno; porque para siempre es su misericordia. Canción En la soledad, el gozo
volverá, el yermo se gozará, y florecerá la rosa y el
clavel, en la hermosura de Israel.
Coro: Decid
a los apocados, vuestras rodillas afirmad, no temáis al enemigo, sólo vivid en santidad.(2) Los ojos del ciego, abiertos
serán y la sordera cesará. Aguas manarán en la soledad, y en estanque el sequedal. Camino ha de haber, en la santidad, nada inmundo pasará, aunque torpe sea quien pase
por él no se extraviará Israel SALMO 136
Presidente:
Alabad al Señor, porque Él es bueno, Asistentes:
Porque para siempre es su misericordia. P:
Alabad al Dios de los dioses. A:
Porque para siempre es su misericordia P:
Alabad al Señor de los señores. A:
Porque para siempre es su misericordia. P:
Al único que hace grandes maravillas. A:
Porque para siempre es su misericordia. P:
Al que hizo los cielos con entendimiento. A:
Porque para siempre es su misericordia. P:
Al que extendió la tierra sobre las aguas, A:
Porque para siempre es su misericordia. P:
Al que hizo las grandes lumbreras. A:
Porque para siempre es su misericordia. P:
El Sol para que señorease en el día, A:
Porque para siempre es su misericordia. P:
La Luna y las estrellas para que
señoreasen en la noche. A:
Porque para siempre es su misericordia. P: Al que hirió a Egipto en sus primogénitos. A: Porque
para siempre es su misericordia. P: Al
que sacó a Israel de en medio de
ellos. A:
Porque para siempre es su misericordia. P:
Con mano fuerte y brazo extendido. A:
Porque para siempre es su misericordia. P:
Al que dividió el Mar Rojo en partes. A:
Porque para siempre es su misericordia. P:
E hizo pasar a Israel por en medio de él. A:
Porque para siempre es su misericordia. P:
Y arrojó a Faraón y a su ejército en el
Mar Rojo. A:
Porque para siempre es su misericordia. P:
Al que pastoreó a su pueblo por el
desierto. A:
Porque para siempre es su misericordia. P:
Al que hirió a grandes reyes. A:
Porque para siempre es su misericordia. P:
Y mató a reyes poderosos. A:
Porque para siempre es su misericordia. P:
A Sehón rey amorreo. A:
Porque para siempre es su misericordia. P:
Y a Og rey de Basán. A:
Porque para siempre es su misericordia. P:
Y dió la tierra de ellos en heredad. A: Porque para siempre
es su misericordia. P: En heredad a Israel,
su siervo. A: Porque para siempre
es su misericordia. P: Él es el que en
nuestro abatimiento se acordó
de nosotros. A: Porque para siempre
es su misericordia. P: Y nos rescató de
nuestros enemigos. A: Porque para siempre
es su misericordia. P: El que da alimento a
todo ser viviente. A: Porque para siempre
es su misericordia. P: Alabad al Dios de
los cielos. A: Porque para siempre
es su misericordia. P:
Aunque nuestra boca estuviese llena de canto como el mar,
y nuestra lengua de regocijo como las olas del mar;
nuestros labios anchos como el horizonte, y nuestros ojos
radiantes como el sol, nunca podríamos darte suficientes
gracias por las bondades que tuviste para nuestros padres
en la fe, a quienes redimiste de la esclavitud. A:
Tu merced nunca nos abandonó. Por eso todos los
corazones te alabarán, y todas nuestras entrañas te
glorificarán. P: Te
damos gracias, te alabamos, loamos, glorificamos,
enaltecemos, bendecimos, ensalzamos y adoramos, pues
sólo Tú eres Dios. TODOS:
Loado sea por siempre tu Santísimo Nombre.
Canción
Canto para Ti (2), a la tierra del Señor, bello
país. Tus
montañas han florecido, en la
danza y en las canción. Y el
desierto ya es una rosa fruto de
tu resurrección.
Lai, lai, lai....
Bendito Él, (2) que nos liberó con su
brazo poderoso. Bendito
Él, Bendito Él, por el santo gozo de
su reposo. (2) Santo
Santo Santo Santo Santo es el Señor de Israel Bendito
es Él. Santo,
Santo, Santo es el Señor, Santo, Santo es el Señor.(2)
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