13.1 Cuarta copa de vino-
copa de reconocimiento Se llena la copa de vino Todos:
Bendito eres Señor, nuestro Dios, Rey del Universo,
creador del fruto de la vid. Presidente:
Baruj Atah Adonay Eloheinu Melej haOlam,
boré pri haGafen. Todos
los comensales beben la cuarta copa de vino. CANCIÓN 1. El
aire es claro como el vino,
tu aroma es de jazmín.
El repicar de mil campanas,
me llevan junto a ti.
Y con el árbol y la piedra está tu corazón.
El muro de tu gran lamento, resuena en la
canción. CORO:
Jerusalem de oro es, de luz y bronce,
de piedra y sol. Yo soy violín de tus
canciones, ciudad de Dios. (2) 2.
Tus pozos han estado secos; tus plazas sin canción. No
queda piedra sobre piedra, todo es desolación. El viento
sopla por las cuevas; no se oye la oración. Nadie
desciende al Mar Muerto, posando en Jericó. 3. Hoy he venido a cantarte, y coronarte en flor, como el menor de tus poetas, como brote de amor. Formar tu nombre con mis labios, con fuego del altar. Besarte con los serafines, jamás te he de olvidar. 4.
Hoy hemos vuelto a tus pozos, tu campo floreció. El
cuerno ya nos llama al monte, del Templo del Señor. Mil
soles brillan en las cuevas, que el buen Dios restauró. Descenderemos
al Mar Muerto, posando en Jericó. Coro: Yerushalaim shel zahav,
veshel nejoshet veshel or halo lejol shirayii, aní
kinnor. (2) 1 3.2 BENDICIÓN Presidente:
Bendito eres Señor, nuestro Dios, Rey del Universo. Ten
compasión de tu pueblo Israel, de tu ciudad Jerusalem,
y de Sión, morada de tu Gloria. Asistentes:
Recibe nuestra gratitud, por cuanto Tú, Señor, eres
bueno y tratas con bondad a todos. Presidente: Hemos cumplido el orden de la Pascua, conforme a la costumbre de nuestros padres espirituales, nuestros hermanos mayores, el pueblo de Israel, y nos hemos gozado sabiendo que Tú, que libraste a los oprimidos de antaño, librarás también a todos cuantos hasta el día de hoy padecen de persecución y servidumbre.
13.3 CANCIONES FINALES
1. Cuando Adonay nos haga volver,
como los que sueñan habremos de ser.
Llenas nuestras bocas de risa estarán,
y nuestras lenguas le alabarán.
Y los pueblos se sorprenderán:
Grandes cosas nos hizo el Señor.
En su pacto nos dió bendición.
Él es el gozo de nuestra canción. 2.
Como los arroyos corren al Neguev,
a los cautivos Él hará volver.
Los que con su llanto sembraron la
paz, con regocijo la podrán segar.
En el llanto la semilla irá,
y en el gozo Dios la cambiará,
en las gavillas de abundancia y paz,
fruto precioso de su libertad. 3. Mientras
exista un corazón ardiente,
donde palpite pura el alma hebrea,
y haya ojos que miren al oriente y
en Sión se concentre alguna idea.
Nuestra esperanza no estará perdida
Nuestra esperanza, tierra sacrosanta,
de volver a la Tierra Prometida, donde
David fundó la Ciudad Santa.(2) 13.4 Bendición Final Todos: Este año hemos
celebrado la Pascua en :
el
próximo año en Jerusalem. Presidente: Leshaná
habaa birushalaim habenuyá
Y un cabrito, y un cabrito, haibá que compró mi padre
por dos ochitos.
Y vino el gato y mordió al cabrito que compró mi padre
por dos ochitos.
Y un cabrito, y un cabrito, haibá que compró ,mi padre
por dos ochitos.
Y vino el perro y comió al gato, que mordió al cabrito,
que compro mi padre por dos ochitos.
Y un cabrito, y un cabrito, haibá que compró ,mi padre
por dos ochitos.
Y vino la vara, y pegó al perro, que comió al gato, que
mordió al cabrito que compró mi padre por dos ochitos.
Y un cabrito, y un cabrito, haibá que compró ,mi padre
por dos ochitos. Y vino el fuego y quemó la vara que pegó al perro que comió al gato que mordió al cabrito, que compró mi padre por dos ochitos.
Y un cabrito, y un cabrito, haibá que compró ,mi padre
por dos ochitos.
Y vino el agua y apagó el fuego que quemó la vara, que
pegó al perro que comió la gato que mordió al cabrito
que compró mi padre por dos ochitos.
Y un cabrito, y un cabrito, haibá que compró ,mi padre
por dos ochitos.
Y vino el buey y bebió el agua que apagó el fuego, que
quemó la vara que pegó al perro, que comió al gato que
mordió al cabrito, que compró mi padre por dos ochitos.
Y un cabrito, y un cabrito, haibá que compró ,mi padre
por dos ochitos.
Y vino el sojet y mató al buey, que bebió el
agua, que apagó el fuego, que quemó la vara, que pegó
al perro, que mató al gato, que mordió al cabrito, que
compró mi padre por dos ochitos. Y un cabrito, y un cabrito, haibá que compró ,mi padre por dos ochitos. Y vino
el Malak hamabet y mató al sojet, que mató al buey, que
bebió al agua, que apagó el fuego, que quemó la vara,
que pegó al perro, que comió al gato, que mordió al
cabrito, que compró mi padre por dos ochitos.
Y un cabrito, y un cabrito, haibá que compró ,mi padre
por dos ochitos.
Y vino el Santo (bendito Él) y mató al Malak hamabet,
que mató al sojet, que mató al buey, que bebió el
agua, que apagó el fuego, que quemó la vara, que pegó
al perro, que comió al gato, que mordió al cabrito, que
compró mi padre por dos ochitos. Y un cabrito, y un cabrito, haibá que compró ,mi padre por dos ochitos. |