|
Cuando los niños preguntan.... ¿¿CÓMO PODEMOS INCURRIR EN IDOLATRÍA SIN DARNOS CUENTA DE ELLO? Por: Alfonso Herrera Cesa, hijo mío, de
prestar oído a enseñanzas que te hacen divagar de la
sabiduría. (Mishlei/Proverbios 19:27) Existen diversas formas de idolatría,
algunas de ellas muy fáciles de reconocer, y otras de
muy difícil identificación. Estas últimas son formas
muy sutiles y por lo tanto, las más peligrosas. Es la
advertencia con la cual se nos previno de no allegarnos a
la idolatría y el satanismo ni dedicarnos a sus temas.
Vale decir: investigar y estudiar aquellos disparates y
vanidades que declaran sus fundadores: que tal espíritu
es atraído de tal o cual manera, y hace así; y que de
tal determinada estrella se quema incienso y se
para ante ella de tal o cual manera, y aquella hace
determinada cosa; así también que en tal o cual libro o
marca de dulces anida (contiene) espíritu maligno, etc. Ello se nos
es restringido por la Escritura pues la meditación en
estas cosas y el estudio de aquellas ilusiones es lo que
estimula al necio a requerirlas y rendirles culto; que de
tanto rechazarlas, pues, terminará gustando de ellas. El versículo
en el cual se nos advirtió acerca de este tema, es lo
que el Señor dijo: no os volveréis a los ídolos...
Quien se vuelve a ellos los convierte en dioses. Es decir:
incluso observar el aspecto externo del ídolo y
reflexionar acerca de su confección, no nos es dado, a
fin de que no ocupe parte del tiempo en cosa alguna de
ellos (nuestro tiempo le debe pertenecer solo a Dios.) Es
lo que el Señor dijo: Guardaos, pues, que
vuestro corazón no se deje engañar y os apartéis para
servir a dioses ajenos, e inclinaros delante de ellos;
(Devarim/Deuteronomio 11:16.) Vale decir: Si tu corazón
yerra (a llevarte) a pensar en él (el ídolo) esto te
provocará apartarte del camino recto y dedicarte a su
culto. Respecto de
este mismo tema se dijo, además: No sea que
eleves tus ojos al cielo y viendo el sol, la luna, las
estrellas y todo el ejército del cielo, te dejes seducir,
te inclines ante ellos y los sirvas...(Devarim/Deuteronomio
4:19), dado que no nos advirtió el Señor de
que la persona no levante la cabeza para verlos con los
ojos, sino que advirtió de no observar con la mirada del
corazón aquellas cosas que les atribuyen quienes (les)
rinden culto. Del mismo modo dijo: ...no
preguntes acerca de sus dioses, diciendo: ¿de qué
manera servían aquellas naciones a sus dioses, para que
yo también les sirva de igual modo? (Devarim/Deuteronomio
12:30) Con ello el Señor restringió el
investigar acerca del fondo y la forma de su culto a
pesar de que él no se lo rendirá, por cuanto todo ello
causa errar detrás de él (el culto.) También este
precepto pretende alejarnos de todo lo relacionado con la
idolatría. Así como se nos ha evitado su culto, también
se nos ha evitado su estudio. Como ejemplo podemos citar
el siguiente hecho (comprobado): quien se expone al
estudio e investigación de la pornografía, es un
candidato potencial para llevar a la práctica todo
aquello que estudia. Lo mismo sucede con quien se vuelve
hacia el ocultismo para hacer de este una materia de
estudio. Pero quizás el mejor motivo para alejarnos de
todas estas actividades es que, con ello, ofendemos el
nombre De Dios y Él mismo nos ha ordenado evitarlo.
|