Perasha HaShavua



Agradeceremos sus comentarios y opiniones, a la siguiente dirección Tzebiah Avila

VAYISHLAJ
B´reshit 32:4-36:43

En la perasha anterior Yaacob había tenido que trabajar catorce años por el amor de su vida, Rajel. Y ahora, era el tiempo de regresar a su tierra. A si que, Yaacob apresurándose tomó a sus esposas, hijos y todo el ganado y riqueza que Hashem le había provisto y salió de ese lugar. Pero si recuerdan, esto no le agradaría a cierta persona, ¿Recuerdan a quien? Sí, al abuelo Lavan. Así que, Lavan lo persiguió tan pronto supo de su salida con la intencion de reclamarle a Yaacob mas, el Eterno le advirtio que no lo tocara.

Bien, en esta perasha Yaacob esta de regreso y a su regreso, esta por enfrentar lo que era inevitable, su hermano Esav. Todos, alguna vez nos hemos enojado con nuestro hermano ó hermana pero, nunca pasa mas de un par de horas en que nos reconciliemos. Pero, con Yaacob y Esav ya habian pasado ¡treinta y cuatro años! ¿Creen que Esav se vengara como lo prometio de Yaacob? Ó tal vez, Hashem ya había tratado con Esav y él ya habia hecho teshuva - arrepentimiento.

Así que, Yaacob no estaba para adivinar y sin dudar, tenia que prevenirse por si acaso su hermano no lo habia perdonado. Inmediatamente mando a unos mensajeros por delante y envío un mensaje a su hermano Esav. "A mi señor Esav, su humilde siervo Yaacob le manda decir; "He estado en la casa de Lavan y he retardado mi regreso hasta ahora, he adquirido ganado, burros, ovejas y siervos y ahora le pido a mi señor que halle gracia ante sus ojos."

Apresurandose los mensajeros regresaron con un reporte que a Yaacob le asusto y preocupo. Esav se acercaba y tenia 400 hombres con él. Yaacob inmediatamente clamó al Eterno y le dijo; "Tu me dijiste regresa a la tierra que naciste y haré que te vaya bien, yo no soy digno de la bondad y los beneficios que tu me has mostrado, cuando crucé el Jordán no tenía nada y ahora tengo mucho, rescátame de la mano de mi hermano, por que temo por nuestras vidas, Tu me dijiste que todo me iría bien y mi descendencia seria como los granos de arena que son incontables."

Después que Yaacob consulto con Hashem se preparo para recibir a su hermano. Yaacob debió de haber pasado la tarde preparando un presente para su hermano Esav, ¡y vaya que presente¡ La Torah nos enseña que el regalo de Yaacob consistía de 200 cabras hembras, 20 cabras machos, 200 ews, 20 carneros, 30 camellos hembras y sus crías, 40 vacas, 10 toros, 20 asnas y 10 asnos. Y además Yaacob dividió su gente en dos grupos, si el primer grupo era atacado el segundo escaparía.

Esta mism
a noche Yaacob tendría un encuentro que lo marcaría para siempre y este no era con su hermano Esav. ¿Quieren saber con quien fue? Bien, Yaacob para proteger a su familia la traslado atrás del río Yabok y esa misma noche cuenta la tradición, regreso al lugar donde habían acampado por unos jarrones que había olvidado. Ya que cuentan nuestros sabios; "un buen tzadik por tan pequeño que sea un jarro es importante."

Ya era de noche, cuando alguien lo ataco, se imaginan el susto que se dio Yaacob. Los dos lucharon con una fuerza increíble y ninguno de los caía al suelo. Los primeros rayos del sol están por salir y el extraño en su desesperación por librarse le disloca la cadera. ¿Se daría por vencido Yaacob? No, Yaacob lo sujeta y no lo soltara hasta que Él le de berajot (bendiciones). ¿Creen que el melek le dio berajot?

Bien, a la insistencia de Yaacob el melek le bendice primero, con la bendición de su padre Ytzjak (Issac) y la segunda le declara que de ahora en adelante no será llamado Yaacob, su nombre seria cambiado a "Y'srael" declarando que Yaacob peleó con Él y ganó. Yaacob se levantó jubiloso ya que ahora estaba seguro que su encuentro con su hermano Esav saldría bien ya no tendría que preocuparse.

Yaacob, nos dice la Torah llamó a ese lugar Peniel, ¿Que significa? "Rostro de D-os" por que habia visto cara de D-os y fue salvada su vida. Bien, co
menzaba un nuevo amanecer con un nuevo nombre. Pero, ahora sin temor faltaba encontrase con su hermano Esav. Yaacob sale de Peniel cojeando. Ahora, es por esto, que aun en nuestros días el judío no come el Gid Ha-nashe -el nervio de ciático del muslo.

Yaacob ve de lejos a su hermano acercarse, Esav corre hacia el y todos esos abrazos que por 34 años no se dieron los recuperaron. Yaacob y Esav se abrazaron y lloraron juntos. Yaacob le presento su familia, Rajel Leah su hijos, asi conocieron al tio Esav. ¿Se acuerdan del regalo que Yaacob preparo para Esav? Bien, Yaacob le tuvo que insistir para que lo aceptara y tanto fue que lo acepto Esav.

Bueno mis talmidim, nos veremos la próxima semana ¡Shabbath Shalom!

Autor: Tzebiah Avila