Devastador
9 de Tamuz de 5765
16 de julio del 2005
Bamidbar / Números 22:2-25:9
Por Mijael Ávila
Rabino Mesiánico
mijaelavila@mesianicos.zzn.com
Sinagoga Bet Haderej
Cuernavaca, Morelos, México
Lectura
Mijah 5:6 (RV desde el versículo 7) El remanente de Jacob será en medio de muchos pueblos como el rocío de Hashem, como lluvias que caen sobre la hierba, las cuales no esperan al hombre, ni aguardan para nada a los hijos de los hombres. 7 Asimismo el remanente de Jacob será entre las naciones, en medio de muchos pueblos, como el león entre las bestias de la selva, como el cachorro del león entre las manadas de ovejas, el cual pasa, pisotea y arrebata, y no hay presa que de él escape. 8 Tu mano se alzará sobre tus enemigos, y todos tus adversarios serán destruidos. 9 »Acontecerá en aquel día, dice Hashem, que haré matar los caballos que posees y haré destruir tus carros, 10 Haré también destruir las ciudades de tu tierra y arruinaré todas tus fortalezas. 11 Asimismo extirparé de tus manos las hechicerías, y no se hallarán en ti adivinos. 12 Destruiré de en medio de ti tus esculturas y tus imágenes, y nunca más te inclinarás ante la obra de tus manos. 13 Arrancaré de en medio de ti tus imágenes de Asera y destruiré tus ciudades. 14 Con ira y con furor me vengaré de las naciones que no obedecieron».
6:1 «Oíd ahora lo que dice Hashem: ¡Levántate, pelea contra los montes y oigan los collados tu voz! 2 Oíd, montes y fuertes cimientos de la tierra, el pleito de Hashem, porque Hashem tiene un pleito con su pueblo y altercará con Israel. 3 »Pueblo mío, ¿qué te he hecho o en qué te he molestado? Di algo en mi contra. 4 Te hice subir de la tierra de Egipto, te redimí de la casa de servidumbre y envié delante de ti a Moisés, a Aarón y a María. 5 Pueblo mío, acuérdate ahora qué aconsejó Balak, rey de Moab, y qué le respondió Balaam hijo de Beor, desde Sitim hasta Gilgal, para que conozcas las justicias de Hashem. 6 »¿Con qué me presentaré ante Hashem y adoraré al Elohym Altísimo? ¿Me presentaré ante él con holocaustos, con becerros de un año? 7 ¿Se agradará Hashem de millares de carneros o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma? 8 Hombre, él te ha declarado lo que es bueno, lo que pide Hashem de ti: solamente hacer justicia, amar misericordia y humillarte ante tu Elohym.
Reflexión
Mijáh es el nombre hebreo del conocido en español como: Miqueas, que al igual que Yeshayahu -Isaías-, ejerció su actividad en Yehudá –Judá-; no obstante sus proclamaciones también fueron dirigidas a Israel, el reino del norte. Sefela es la región a la que Moreset pertenecía, una zona de monte bajo que se extiende entre las montañas de Yehudá y las llanuras de la costa del mar Mediterráneo. Tierra buena, de suaves y fértiles colinas, donde Mijáh vivió desde niño las amarguras del campesino humilde y sometido a la prepotencia de quienes los oprimían porque codiciaban sus campos.
Mijáh vivió en los tiempo de Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Yehudá, así mismo fue contemporáneo de los profetas Yeshayahu , Hoshea –Oseas- y Amós.
En esta Haftará además de la alusión a Balak que fue el rey de Moab, Mijáh apunta una gran verdad que debe ser característica de todos aquellos que nos decimos hijos:
Mijáh 6:8 Hombre, él te ha declarado lo que es bueno, lo que pide Hashem de ti: solamente hacer justicia, amar misericordia y humillarte ante tu Elohym.
Resulta sencillo leer lo que Mijáh inspirado por el Ruaj Hakódesh –Espíritu Santo- escribió; sin embargo su sencillez de lectura no coincide con la sencillez que debería ser el ponerlo en práctica, ¿o sí?
HACER JUSTICIA
Este pasuk no obstante que traducen: “justicia” no proviene de tal palabra en hebreo que es: tzedaká, sino que proviene del vocablo: Mishpat, que tal cual lo he enseñado en algunas Perashot bien puede ser traducido como: juicio, no en el sentido del proceso legal para determinar culpable o no a alguien, sino en la determinación de la autoridad del tipo de condena que se le imputará al inculpado, lo que el Eterno pide de nosotros es: enjuiciar, pero ¿enjuiciar qué?, es esta pregunta la que deberíamos responder.
Enjuiciar, no se basa en señalar solamente, ni en criticar, ni en establecer a nuestro juicio lo que merecería una persona, sino simple y sencillamente establecer lo correcto delante del Eterno.
De lo anterior se desprende otra pregunta: ¿Lo correcto del Eterno esta basado en dónde?, ¿en el mal llamado Nuevo Testamento solamente?, ¡no!, desde luego que lo correcto delante del Eterno está basado en toda Su Palabra, te pregunto: ¿sabes quién debe ser el culpable si sufre un desperfecto un objeto prestado por su dueño?, ¿sabes qué ingerencia tiene el esposo ante los compromisos que su mujer asume?, ¿acaso sabes qué es lo conveniente hacer para con el Eterno, si tuviste un accidente en el que estuviste a punto de perder la vida?, ¿sabes cuales son las tres causales válidas que al incumplirlas el marido le da la posibilidad a su mujer de dejarlo?, ¿es válido que comas una comida permitida no obstante que fue sacrificada a un ídolo?; en fin, hay muchas preguntas por hacer, ¿pero acaso tienes las respuestas? estas respuestas en realidad están basadas justamente en la primer parte del pasuk: “Mijáh 6:8 Hombre, él te ha declarado lo que es bueno, lo que pide Hashem de ti: solamente hacer justicia...”
Eso es bueno, así lo dice el Eterno; sin embargo para conocer cómo enjuiciar debemos aprender de Toráh, sin ella, ¡nada!:
1 Corintios 6:2 ¿No sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar asuntos tan pequeños? 3¿No sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?
AMAR MISERICORDIA
“Ahabat Jésed”, nuevamente pregunto: ¿Cuál misericordia?, ¿la que tú conoces?, ¿lo que cree tu marido que es misericordia?, ¡no!, el Jésed –misericordia- del Eterno, la misericordia que Hoshéa invitó a que la guardáramos:
Hoshea 12:6 Tú, pues, vuélvete a tu Elohym; guarda misericordia y juicio, y en tu Elohym confía siempre.
Es la misericordia que ayuda a entender a otros, es esa misericordia que no obstante que ninguno de los que vivimos en el mundo seríamos dignos de vivir, Hashem nos otorga su Jésed y nos permite vivir:
Tehilim 33:5 El ama justicia y juicio; De la misericordia de Hashem está llena la tierra.
Es la misericordia que forma parte inseparable del Rey Justo que tenemos, y que en su oportunidad demostrará ampliamente:
Tehilim 89:14 Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; Misericordia y verdad van delante de tu rostro.
Es esa misericordia que nos debe evitar criticar el andar de otros, ya que nosotros en otros aspectos estamos tan mal como aquellos que criticamos, tal cual la enuncia Yaakob, el hermano de Yehoshúa HaMashíaj, en el libro conocido como Santiago:
Yaakob 2:11 Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.
Deberíamos aprender de ella, y lo más importante, deberíamos ponerla en práctica.
HUMILLARTE ANTE TU ELOHYM
Si nosotros tuviéramos consciencia a cada instante de a quién nos debemos, muchos de nuestros problemas se acabarían, ¿por qué?, porque al tomar consciencia que somos siervos del Eterno cada uno de nosotros, no estaríamos en constante disputa tanto con las personas que conocemos, como con nuestro yo, se acabarían toda envidia, celos, dedos señaladores, egos, ambiciones, etc. etc. todo esto se debería a que aquello que nos obstaculiza tanto en las relaciones con el prójimo, como aun con el desenvolvimiento en lo individual se quitaría, ya que no tendríamos por qué envidiar, si reconociéramos que todo lo que tenemos es de Hashem; no tendríamos que criticar, sabiendo que el Señor de nosotros en su momento dará su justa retribución; no nos deberíamos desesperar, si reconocemos que el Eterno en su oportunidad actuará; y así como todo lo anterior si reflexionamos el ser humildes delante del Eterno traería un shalom que difícilmente quisiéramos que se nos quitara.
Nuestro Mashíaj nos enseñó con el ejemplo todo ello, y nos garantizó que nuestra alma descansaría en la medida que aprendiéramos a ser humildes:
Matitiaju 11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas
Así que amados del Eterno, reflexionemos en lo que desea el Eterno de cada uno de nosotros, es sencillo, ¿verdad?
¡Shabbath Shalom!
Respuesta: Todas las preguntas debieron evaluarse con falso, si tuviste al menos una con verdadero, tienes cosas que debes examinar en la educación hacia tus hijos.
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