Vidas de Sará
24 de Jeshvan de 5766
26 de noviembre del 2005
Bereshit / Génesis 23:1-25:18
Por. Mijael Ávila
Rabino Mesiánico
mijaelavila@mesianicos.zzn.com
Sinagoga Bet Hadérej
Cuernavaca, Morelos, México
Introducción
Génesis 23:1 Y fueron las vidas de Sarah cien años, veinte años y siete años. Tales fueron los años de vidas de Sarah.
Bereshit 23:1 Vayiheyu jayé Sarah me´ah shanah veasrim shanah veshava shanim shney jaié Sarah
Abraham viviría una prueba, pues el Eterno le anticiparía su planes para las ciudades de Sedom –Sodoma- y de Amorá -Gomorra-:
Bereshit 18:17 Y Hashem dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, 18 habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra?
En esta Perashát aparece por primera vez en la Toráh: Rivkáh (Resh, Bet Kof y Hei) conocida en español como: Rebeca, ella sería considerada por nuestro pueblo como la segunda matriarca y su nombre se utilizaría de generación en generación para bendecir a las hijas de Israel, en esta ocasión aprovecharemos para abordar su vida, su ejemplo, sus problemáticas y sobre todo el legado que nos deja. Veamos, entonces, la vida de Rivkáh.
Temas de la Perashát
Primera alía (23:1-16)
Muerte y duelo por la muerte de Saráh. Saráh muere en Hebrón. Abraham compra la heredad para enterrar a Saráh en la cueva de Majpelá por cuatrocientos ciclos de plata a los hijos de Jet.
Segunda alía (23:17-24:8)
Abraham hace jurar a su fiel siervo Eliécer: “no tomar mujer para su hijo Yitzjak de entre las mujeres del pueblo Cananita”.
Tercera alía (24:9- 24:23)
Eliézer toma diez camellos y los bienes más preciados de su amo y se encamina a Mesopotamia la ciudad de Nacor. Eliézer pide una señal al Eterno para saber cuál mujer seria la escogida: "... a la doncella que le dijere: “Inclina por favor tu cántaro para que beba un poco de agua”, sea presta para brindármela, a mí y a mis camellos, sabré que está destinada para Yitzjak. Bereshit 24:14 Rivkáh hija de Betuel, hijo de Milcáh, cuyo hijo es Nacor aparece y cumple con todos los requisitos de la señal que Eliézer pidió al Eterno
Cuarta alía (24:24- 24:52)
Labán el hermano de Rivkáh recibe a Eliézer. Eliézer se presenta y describe cómo su amo lo había mandado y cómo el Eterno lo había guiado.
Quita alía (24:53-24:66)
La madre y el hermano de Rivkáh reciben regalos. Eliézer hace el trato. Rivkáh al día siguiente acompaña a Eliézer a conocer a Yitzjak.
Sexta alía (25-25:10)
Abraham toma por mujer a Quetura y tuvo de ella hijos, a Zimran, Jocsan, Medan, Madian, Jesboc y a Sua. Abraham le da todo lo que posee a Yitzjak. Abraham muere a la edad de ciento setenta y cinco años y es sepultado por sus hijos Yitzjak e Ismael en la cueva de Majpelá junto con Saráh.
Séptima alía (25:11-25:18)
El Eterno bendice a Yitzjak y planta sus tiendas junto al pozo Beer Lajay Roi -Viviente que me ve-. Los años de vida de Ismael fueron ciento treinta y siete
Enseñanza
Rivkáh es un nombre que se ha usado en Israel por generaciones para dárselo a las mujeres, es tradicional, de este nombre se han derivado variantes que van desde la forma diferente de cómo se escribe y hasta cómo se pronuncia, veámoslos: Becca, Bekka, Beka, Rebah, Reva, Revah, Rivka, Rivkah, Rebeca, Rebeja, Ryfka, Ryfkah y Rifke. En estricto sentido, en español se debería pronunciar Rivkáh, acentuada al final.
El significado de Rivkáh es: atar o amarrar, y según la tradición dicho acto tenía que ver con el atar al ganado una vez engordado y previo a matarlo, por lo que a la vista de ello para los conocedores, era algo hermoso, deseable o seductor. Por lo anterior podemos encontrar tanto amarrar o hermosura como un posible significado.
Veamos la primera vez que aparece en la Escritura:
Bereshit 22:23 Betuel engendró a Rivkáh. Milcáh dio a luz estos ocho hijos a Najor, hermano de Abraham.
Betuel fue el padre de Rivkáh, pero ¿quién fue Betuel? Leámoslo:
Bereshit 22: 20Aconteció después de estas cosas, que fue dada noticia a Abraham, diciendo: He aquí que también Milcáh ha dado a luz hijos a Nacor tu hermano: 21 Uz su primogénito, Buz su hermano, Kemuel padre de Aram, 22 Quesed, Hazo, Pildas, Jidlaf y Betuel.
Betuel fue hijo de Najor, hermano de Abraham, y por lo tanto Betuel fue sobrino de Abraham, y a la vez sería tío abuelo de Rivkáh, otro dato importante es que sería hermana de Labán, que como ustedes recordarán, más adelante aparecería en la historia escritural porque Yaakov trabaría para él por el derecho de obtener como esposa a Rajel.
En esta Perashát, Abraham previo a su muerte mandó a su siervo Eliézer a casa de su familia, con el objeto de buscar esposa para su hijo Yitzjak. Eliézer tomó ganado de su señor con el objeto de llevarlo como presente para la futura esposa de Yiztjak, llegó a Aram Naharaim es decir Mesopotamia y clamó al Elohym de Abraham poniéndolo la prueba:
Bereshit 24: 13He aquí yo estoy junto a la fuente de agua, y las hijas de los varones de esta ciudad salen por agua. 14Sea, pues, que la doncella a quien yo dijere: Baja tu cántaro, te ruego, para que yo beba, y ella respondiere: Bebe, y también daré de beber a tus camellos; que sea ésta la que tú has destinado para tu siervo Isaac; y en esto conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor.
Cuenta la Escritura que antes de que acabase de hablar Rivkáh apareció realizando la petición que Eliézer había expuesto al Eterno:
Bereshit 24:15 Y aconteció que cuando él aún no había acabado de hablar, he aquí que con su cántaro sobre el hombro, venía Rebeca, que le había nacido a Betuel, hijo de Milcáh, mujer de Nacor, hermano de Abraham.
Resulta interesante encontrarse con la mención del nombre propio del Eterno en el capítulo 24 de Bereshit diecisiete veces, una vez aludiendo a la bendición que Abraham había recibido de parte de Él, dos veces mencionado por Abraham, once veces por Eliézer y tres veces por la familia de Rivkáh. Rashí en su comentario a la Toráh dice que Labán sacó a los ídolos de su casa para que Eliézer pernoctara, no obstante, vemos que la familia de Rivkáh tenía un conocimiento de Hashem, lo que hace suponer que Rivkáh sabía a donde iba, y sobre todo el compromiso que adquiría no sólo con su futuro esposo sino aún con el Eterno.
Rivkáh tendría en su potestad ir o no ir, ella elegiría si ese varón del que le hablaban, sería su marido, estoy hablando de Yiztjak:
Bereshit 24:58 Llamaron a Rebeca y le preguntaron: ¿Irás tú con este hombre? Ella les respondió: Sí, iré.
Me gusta la bendición que recibe de despedida:
Bereshit 24:60 Y bendijeron a Rebeca diciéndole: Tú eres nuestra hermana. Que seas madre de millares de decenas de millares. Que tus descendientes posean las ciudades de sus enemigos.
Leamos ahora el encuentro de Rivkáh con Yiztjak:
Bereshit 24:62 Y venía Isaac del pozo del Viviente-que-me-ve; porque él habitaba en el Neguev. 63 Y había salido Isaac a meditar al campo, a la hora de la tarde; y alzando sus ojos miró, y he aquí los camellos que venían. 64 Rebeca también alzó sus ojos, y vio a Isaac, y descendió del camello; 65 porque había preguntado al criado: ¿Quién es este varón que viene por el campo hacia nosotros? Y el criado había respondido: Este es mi señor. Ella entonces tomó el velo, y se cubrió.
No cabe duda que una elección inteligente del futuro(a) cónyuge es trascendental para la vida, por lo que podemos aprender que todo esto comenzó con un varón que buscó al Eterno con todo su corazón, es decir Abraham:
Bereshit 24:7 El Eterno, Elohym de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y de la tierra de mi nacimiento, y que me habló y me juró, diciendo: "a tu descendencia daré esta tierra", El enviará su ángel delante de ti, y tomarás mujer para mi hijo allá.
Abraham comenzaría con un acto de Fe -Emunáh- resguardando su seguridad en la promesa que el Eterno le había hecho, este acto de Emunáh comenzó cuando el Eterno le habló prometiéndole una descendencia, y él solo dio los pasos convenientes para que por completo se cumpliera.
Eliézer, siervo de Abraham siendo sensible al poderío del Eterno no nada más comprobaría por medio de un acto que Rivkáh sería la mujer elegida, sino que él reconoció en Rivkáh grandes cualidades morales como: la bondad, caridad, hospitalidad y la nobleza de la familia de su amo.
En nuestro pueblo en ciertas épocas del año y principalmente en Tu Beav (15 del mes de Av), que es el aniversario de la reconciliación entre la tribu de Benjamín y las otras, esto se encuentra registrado en el libro de jueces capítulo 21, las hijas de Jerusalem se reunían en los grandes jardines de la ciudad junto a sus madres. Se realizaban danzas y cánticos en público, las madres hacían oír a los jóvenes que asistían, las palabras del Rey Shlomó -Salomón-: "Engañosa es la gracia y vana la hermosura", frase con la que trataban de decir que no consideraran únicamente a la belleza, sino que observaran las buenas cualidades de la mujer, así como a la familia a la que pertenecía (Taanit 6, 8), así que amados del Eterno, debemos enseñar a nuestros hijos e hijas que consideren primordialmente lo interno, y confiemos, si es que hemos orado al Eterno por los futuros cónyuges de nuestros hijos, de que los elegidos serán los correctos:
Bereshit 24:67 Luego Isaac la introdujo en la tienda de Saráh, su madre, y tomó a Rebeca, que vino a ser su mujer; y él la amó. Así se consoló Isaac después de la muerte de su madre.
Yiztjak se casó a la edad de 40 años, y junto a su esposa se encontró en una problemática, ella era estéril, por lo que Yiztjak al asumir su papel de cabeza, clamaría al Eterno por su restauración:
Bereshit 25:20 Isaac tenía 40 años cuando tomó por mujer a Rebeca hija de Betuel el arameo, de Padan-aram, y hermana de Labán el arameo. Isaac rogó a Hashem por su mujer, que era estéril. Hashem accedió a su ruego, y Rebeca su mujer concibió.
El periodo de embarazo no fue fácil para Rivkáh, y aún en el alumbramiento sufrió la división que privaba entre ellos:
Bereshit 25:22 Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Adonay; 23 y le respondió Adonay: Dos naciones hay en tu seno, Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo,
Y el mayor servirá al menor. 24 Cuando se cumplieron sus días para dar a luz, he aquí había gemelos en su vientre. 25 Y salió el primero rubio, y era todo velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú. 26 Después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú; y fue llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los dio a luz.
Rivkáh tendría dos hijos con Yiztjak: Esav y Yaakov, y tal como les anticipó el Eterno: “El mayor serviría al menor”. Es importante que entendamos que una vez que el Eterno habla, se cumplirá su palabra, por lo que existen episodios posteriores, que en un análisis ligero podrían darnos un mensaje incorrecto; pero a la luz del contexto, debemos entender que los propósitos del Eterno están sobre todos:
Bereshit 25:27 Y crecieron los niños, y Esaú fue diestro en la caza, hombre del campo; pero Jacob era varón quieto, que habitaba en tiendas. 28 Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza; mas Rebeca amaba a Jacob.
Esav sería un varón aventurado, que gustaba de la libertad, y Yaakov sería más sedentario, tras estas características se definiría la preferencia de los padres: Rivkáh preferiría a Yaakov y Yiztjak a Esav, grande error que hasta nuestros días sucede, y ello provocaría una separación entre los hermanos y el final cumplimiento de la voluntad del Eterno.
Características de Rivkáh
Ya hemos hablado un poco de los atributos de Rivkáh, puntualicemos algunos otros:
A) Rivkáh era una mujer de hermoso aspecto:
Bereshit 26:7 Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer. El respondió: --Es mi hermana. Tuvo miedo de decir: "Es mi mujer", pues pensó: "No sea que los hombres del lugar me maten a causa de Rebeca." Porque ella era hermosa.
Muchas veces las personas piensan que el cuidado y la belleza está peleado con la modestia, y déjenme decirles que de ninguna manera, más aún en la actualidad que el arreglo personal está en auge, las mujeres lo quieran reconocer o no, están en una competencia continua puesto que sus maridos en muchos de los casos se relacionan laboralmente con mujeres que están cuidando de continuo su arreglo personal, y si bien los maridos no tendrían ningún justificante para observarlas, es inevitable que lo que vean en sus casas no es lo que encuentren fuera de ellas, y por mi experiencia, nunca sobrará recomendarles a las mujeres que se arreglen, que se cuiden, que hagan ejercicio, entre mejor se sientan, mejor lo transmitirán a sus maridos.
B) Rivkáh tendría una buena relación conyugal:
Bereshit 26:8 Sucedió después de estar allí muchos días, que Abimelec, rey de los filisteos, miró por una ventana y vio a Isaac que acariciaba a Rebeca su mujer.
Sus hijos nacieron a la edad de 60 años de Yiztjak, y cuando más adelante se habla de sus preferencias de labor, debieron haber sido mayores a bar mitzváh, es decir más de 13 años, cuando llegaron a Gerar, cuando menos Yiztjak tendría 73 años, y en esa edad tendría un disfrute con su mujer en la intimidad, y sería tal la forma en cómo se llevaban que aun fuera del lecho lo manifestaban, y esto me hace recordar una manifestación de amor entre la pareja recién casada a través de los besos, tristemente con el paso del tiempo del matrimonio, éstos se pierden, y las manifestaciones de amor pasan a la costumbre, si ustedes desean avivar la llama de su amor como matrimonio, no está por demás recordar el inicio de su vida juntos, y sobre todo poner en práctica aquello que se quedó en el olvido.
C) Cometió el error de encausar a sus hijos a una correcta elección de cónyuge:
El éxito que había encontrado Rivkáh en su matrimonio, desgraciadamente no le sirvió para educar a sus hijos desde pequeños en la elección de esposas, Esav fue el primero que eligió, provocando con ellos la amargura de espíritu en sus padres:
Bereshit 26:34Y cuando Esaú era de cuarenta años, tomó por mujer a Judit hija de Beeri heteo, y a Basemat hija de Elón heteo; 35y fueron amargura de espíritu para Isaac y para Rebeca.
Es importante que diga en español: “amargura de espíritu” porque las implicaciones de la frase tienen que ver con un obstáculo espiritual que ellos tuvieron durante su vida porque las esposas de su hijo no sirvieran al Eterno:
Bereshit 27:46 Rebeca dijo a Isaac: Estoy hastiada de vivir por causa de las mujeres heteas: Si Jacob toma esposa de entre las mujeres heteas, de las mujeres de esta tierra, como éstas, ¿para qué quiero la vida?
No cabe duda que la tarea de encontrar cónyuges para nuestros hijos en estos tiempos es difícil, hemos pensado en Bet Hadérej realizar un evento en México con jóvenes en edad casadera con el objeto de que se conozcan, por lo que aprovecho este medio para sensibilizarme acerca del interés que pudiera estar despertando en ti que estás en esa condición, o bien como padres al respecto de sus hijos, les pido por favor que me hagan llegar por medio del correo, la disposición que tendrían para realizar dicho evento y el número de señoritas y jóvenes que podrían estar enviando, escríbanme a : mijaelavila@mesianicos.zzn.com
D) Rivkáh conocía la autoridad que tenía como madre:
El concepto que maneja la Escritura en el sentido de la autoridad dentro del matrimonio se ha visto perjudicado por tener una línea delgada con respecto al machismo, pero, si se entiende muy bien la autoridad, la mujer tendría que descansar porque el marido tendría que asumir responsabilidades que astutamente las descansa en su esposa a conveniencia, hay mucho por hablar, y espero una próxima oportunidad para abordar a profundidad esto que escribo, mientras tanto, quiero transmitir un segundo aspecto, que la mujer en las Escrituras, no es una sumisa que se queda callada, sin preparación, ni conocimientos, siempre a expensas de que lo que el hombre haga ¡No! sino que la mujer es la que queda al mando cuando el marido se ausenta, y por lo tanto ella debe tener la preparación suficiente para ejercer el liderazgo en ausencia de su marido, ¿qué necesita?, que su marido la instruya. Cuando el marido esté, que ella se someta al marido en todos sentidos, desde la educación con los hijos hasta el pago de la luz, pero en ausencia del marido ella debe estar capacitada para suplirlo.
Rivkáh conocía de la autoridad que tenía, y con esto lo demuestro:
Bereshit 27:8 Ahora, pues, hijo mío, obedece a mi voz en lo que te mando.
En el contexto en que se habla, es cuando Rivkáh le pide a su hijo Yaakov que suplante a su hermano, y si no estamos analizando las circunstancias ni las razones por las que se dio, es importante que notemos que tras del mandato de una madre a suplantar un hijo al otro, le indica imperativamente: “obedece a mi voz en lo que te mando”, porque Rivkáh conocía perfectamente la autoridad que tenía.
Conclusión
Hay muchos aspectos aún por reflexionar al respecto de una mujer como Rivkáh, pero hay algo que no se nos debe olvidar, es una mujer que trascendió, fue útil para los propósitos del Eterno, y es una demostración palpable de un matrimonio ejemplar, además tuvo el honor de ser sepultada junto a sus suegros Abraham y Saráh:
Bereshit 49:31 Allí sepultaron a Abraham y a Saráh su mujer, allí sepultaron a Isaac y a Rebeca su mujer, y allí sepulté yo a Lea.
¿Cómo te gustaría que te recordarán cuando ya no estés en este mundo? Y más aún, ¿qué te gustaría que diera de referencias de ti los que te conocen? ¡Dirijamos nuestra conducta a la coherencia, y nuestros pasos en pos del Eterno!
¡Shabath Shalom!
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