Nombres
20 de Tevet de 5765
1 de Enero del 2005
Shemot / Exodo 1:1-6:1
Por. Mijael Avila
Rabino Mesiánico
Introducción
Exodo 1:1 Estos son los nombres de los hijos de Yisrael que entraron en Egipto con Yaacov cada uno entró con su familia.
Shemot 1:1 Ve'eleh shemot beney Yisra'el haba'im Mitsraymah et Ya'akov ish uveyto ba'u.
Baruj Hashem Bendito Su Nombre- hemos terminado el primer libro de las Escrituras y comenzamos con el segundo, libro que demuestra de una forma patente el poderío del Eterno pero no por ello priva a su pueblo de experimentar zozobra por lo que les acontecerá, uno de los medios que usará el Eterno para convencer a su Pueblo al respecto del líder que les pondrá que en éste caso es Moshé es permitirle que se obren Milagros por su mano, así mismo los milagros los usara para evidenciar delante de Paró Faraón- que el Elohym de Yisrael es poderoso y que su pueblo no obstante por oponerse al más poderoso imperio de la época estaría desamparado, sino que a través de los milagros minaría la seguridad de Paró y desde luego confirmaría a Yisrael que él estaría con ellos, por lo tanto en esta semana nos abocaremos a estudiar la palabra Milagro.
Temas de la Perasha
Primera Alía (1:1 - 1:17): Se hace un recuento de los hijos de Israel que entraron en Egipto con Yaacov. Los descendientes de Yaacov estaban ahora en Egipto, donde se multiplicaron. El nuevo faraón, temiendo que los israelitas se unieran a las fuerzas enemigas para derrocarlo, inició una política de opresión, reduciéndolos a la condición de esclavos. Supervisados por crueles capataces, fueron forzados a construir las fortalezas y ciudades de almacenamiento de Pitom y Raamses, en la frontera de Egipto. Sin embargo, los intentos del faraón por reducir numéricamente la población judía resultaron ineficaces, pues su tasa de natalidad aumentaba decididamente. Tomando una drástica medida, el soberano egipcio ordenó a las parteras hebreas que mataran a los niños varones en el momento de nacer. Pero las comadres desobedecieron por temor de Hashem
Segunda Alía (1:18 - 2:10): El faraón ordenó entonces que todo varón recién nacido fuera ahogado en el Nilo. Abraham y Iojéved miembros de la tribu de Leví, eran padres de dos niños, Miriam y Aarón. Poco después del decreto del faraón, Iojéved dio a luz a un segundo varón. Cuando ya no pudo mantener en secreto el nacimiento de su hijo, colocó a éste en una arquilla de juncos que dejó entre las plantas de la orilla del Nilo (bajo supervisión de Miriam). La hija del faraón fue a bañarse en el Nilo, vio la arquilla y envió a una de sus servidoras a traerla. Se dio cuenta de que había en ella un niño hebreo y sintiendo piedad por él, decidió adoptarlo. Miriam se adelantó y con el permiso que le diera la princesa para buscar un ama de cría, regresó con Iojeved, bajo cuyo cuidado el niño recibió más tarde enseñanzas sobre las tradiciones de sus antepasados. El niño fue llevado al palacio real y se lo llamó Moshé, que significa: "extraído de las aguas".
Tercera Alía (2:11 - 2:25) : Después de haber madurado, Moshé fue a encontrarse con sus hermanos israelitas y observó sus sufrimientos. Vio que un capataz egipcio golpeaba salvajemente a uno de los hebreos. No había nadie a su alrededor y Moshé, airado, mató al cruel egipcio y lo enterró en la arena. Al día siguiente Moisés intervino en una disputa entre dos israelitas. Uno de ellos le preguntó en tono insultante qué derecho tenía de juzgar a los demás, y si intentaba matarlo como lo había hecho con el egipcio. Moshé comprendió, entonces, que su acción había ganado estado público y que su vida corría peligro. En consecuencia, antes de que el soberano egipcio pudiera hacerlo capturar huyó a Madian, en la región sudeste de la península de Sinaí. Llegó a un pozo, donde tuvo oportunidad de proteger a las siete hijas de Yetro (el conductor espiritual de Madián) de unos pastores agresivos. Fue bien recibido por Yetro y trabajó como pastor de ovejas. Pronto se casó con una de sus hijas, Séfora, que dio a luz a dos niños, Guershom y Eliezer. Durante la estadía de Moshé en Madián el faraón había fallecido. Su sucesor continuó oprimiendo a los judíos aún con mayor severidad, y éstos clamaron por ayuda a Hashem.
Cuarta Alía (3:1 - 3:15) : Mientras cuidaba las ovejas de Yetró en Jorev, Moshé tuvo una visión extraordinaria: una zarza que ardía sin consumirse. en tanto Moshé observaba esa maravilla, Hashem se dirigió a él por primera vez y le ordenó que se quitara los zapatos, pues de hallaba en suelo sagrado. Luego le informó que sería el mensajero del Señor para sacar a los israelitas de Egipto y llevarlos a la Tierra Prometida. Moshé respondió que él era indigno de una tarea tan magna, pero recibió la promesa de la ayuda Divina. Moshé preguntó entonces qué respuesta debería dar cuando los israelitas le preguntaran por el nombre de D-s. El Señor respondió que El podría ser revelado con la expresión "YO SOY EL QUE SOY"
Quinta Alía ( 3:16- 4:17) : Después le dijo a Moshé que informara a los ancianos de Israel sobre la aparición de Hashem, y que ellos deberían demandar al faraón que permitiera a los israelitas ofrecer sacrificios al Señor en el desierto. El soberano se rehusaría, pero después que hubiera sido azotado por las plagas de D-s se vería forzado a ceder y los israelitas abandonarían Egipto cargados de riquezas.
Moshé arguyó que el pueblo no le creería, razón por la cual le fue otorgado el poder de obrar tres milagros. Su bastón se transformaba en una serpiente cuando era arrojado al suelo. Esta, al ser tomada por la cola, volvía a su forma original. Luego Moshé recibió orden de poner la mano sobre el pecho. Cuando la retiró tenía rastros de lepra, pero al repetir el movimiento, la mano apareció nuevamente sana. Finalmente, si los israelitas no estuvieran convencidos, aún, Moshé debía verter agua del Nilo sobre tierra seca y el líquido elemento se convertiría en sangre. Moshé continuó titubeando y adujo que carecía de la necesaria capacidad oratoria. Hashem, por consiguiente, le informó que su hermano Aarón le serviría de vocero.
Sexta Alía (4:18-4:31):Moshé vuelve a Egipto. Hashem ordena a Moshé hacer todas las maravillas ante Faraón. Séfora corta el prepucio de su hijo. Hashem le ordena a Aarón ir a recibir en el desierto a Moshé. Aarón habla a todo el pueblo de las cosas dichas por Hashem a Moshé.
Séptima Alía (5:1 - 5:21) : Moshé y Aarón se presentaron ante el faraón y le pidieron que permitiera a los israelitas salir a ofrecer sacrificios al Señor en el desierto, pero el soberano no sólo no accedió a esta demanda, sino que impuso decretos aún más rigurosos contra los judíos. En adelante estos deberían producir la misma cantidad de ladrillos que hasta entonces, pero no se les proveería de la paja que facilitaba su elaboración. Los capataces judíos fueron castigados porque sus cuadrillas no podían cumplir con esa tarea imposible. Sus ruegos al faraón para que se apiadara de ellos fueron rechazados y acusaron a Moshé y Aarón de empeorar la situación.
Enseñanza
¿Quien pudiera disasociar los milagros de las Sagradas Escrituras? Nadie, sería un absurdo imaginarnos todos los relatos de las Escrituras sin que haya mediado la mano del Eterno demostrándolo sobrenaturalmente. Tristemente algunas corrientes judías tradicionales tratan de transmitir que los milagros no tienen la menor importancia e incluso que aquellos que experimentan milagros tienen menos fe, según Maimónides en su libro Mishné Torah en el capítulo ocho escribe: El pueblo de Israel no creyó en Moisés, nuestro maestro, por los prodigios que realizó, ya que aquel que cree por los milagros, en su corazón anida la duda... ¿Será verdad esto que él escribió? Yo no lo creo, ya que sería imposible imaginarnos a la historia de nuestro pueblo sin lo siguiente: -La intervención de Hashem para con Abraham avinu en los milagros que obró en su vida incluyendo el nacimiento de su hijo Yitzjak.
-La forma sobrenatural como el Eterno se comunicaba con Yosef y le daba a conocer su voluntad.
-El Éxodo de Mitzraim Egipto- sin todos los milagros que el Eterno uso para rescatar a nuestro pueblo.
-Vidas como la de David, Daniel, Yirmiyaju, Yehoshua, etc. Etc.
-Y que decir de la celebración de las jaguim fiestas- como pesaj o jánuca en las cuales se conmemoran milagros.
¿Cómo pudiéramos ver todos éstos episodios sin los milagros? Por supuesto que nada de lo anterior existiría, pero algunos de los que lee esto, pudieran estar pensando que no existiría forma para comparar a lo que enseñan los sábios o los rabinos contemporáneos al respecto de los milagros de nuestro pueblo con respecto a lo que yo escribo, y si bien es cierto en muchos aspectos humildemente estoy por debajo de ellos, no por ello tengo el derecho de cuestionar lo que han enseñado, ya que eso es un derecho que me da el Eterno tanto como a ti, de ahí que no importando de que tanto renombre tenga el pastor, rabino o líder que tengas enfrente, no por ello debemos perder la cualidad dada por el Eterno de ejercitar nuestras neuronas para corroborar con argumentos veraces y sustentados lo que ellos dicen, o bien disentir de ellos. Recientemente estaba leyendo una porción del rabino Abraham Ben Harambám y cito algo que me gusto mucho y es precisamente relacionado con lo que escribo: Es imperioso que sepas que no es digno sostener una ideología por el sólo hecho de la calidad y alto nivel de persona que la pregona, aceptando sus dictámenes sin detenerse a analizar profundamente qué es lo que sostiene esa ideología, si es verdadera o no, pues quien así actúa se conduce erróneamente y con muy malas cualidades. Ésta actitud además de estarnos vedada por la Tora, es algo que la razón misma rechaza. Lógicamente no es propio actuar así, pues esto empequeñece y mengua la verdadera percepción en cuanto a la fe. Bajo el punto de vista de la Tora, es condenable pues se desvía del camino verdadero apartando sus ojos de lo correcto. Aseveró Dios: no favorecerás al pobre ni mostrarás preferencia con el grande, con equidad habrás de juzgar (Levítico 19:15), más aun: no habrás de ser condescendiente con conocidos en el juicio (Deuteronomio 1:17)
No hay diferencia al respecto entre aquel que adopta tal opinión sin haberla analizado o aquel que defienda la postura de los sabios sin tolerar que alguien opine lo contrario, pues él razona para sí: por ser que los sabios eran grandes en sabiduría, obviamente, todo cuanto ellos dijeron debe ser correcto; todo esto esta igualmente incluido en la prohibición enunciada en Levítico 19:15 y Deuteronomio 1:17.
Acorde con lo expresado hasta aquí, deducimos que a pesar la gran sabiduría y erudición de los sabios, debe quedar claro que no por dicha fama debemos acatar todo lo que ellos opinan con respecto a la medicina o las ciencias naturales de la misma manera y tenor con que aceptamos sus opiniones en lo que respecta a la explicación de la Tora, tal como nos fuera encomendado: y harás todo lo que ellos te encomendaren
Esta postura era asumida por los mismo sabios, así, encontraras entre los sabios que ante la opinión ajena a la lógica talmúdica o incoherente decían: "Por Dios, aunque esto lo hubiere dicho Josué, no lo hubiera aceptado", es decir no aceptaría dicha afirmación aunque proviniera de un profeta, puesto que ese argumento no puede ser sustentado en forma coherente y lógicamente, producto de un análisis u otro método de razonamiento de los que el Talmud se vale para explicar una opinión (Es decir, que no lo aceptaban meramente porque provenía de un erudito, sino porque lo comprobaron y estaban convencidos que era verdadera). Alcanza con lo dicho como prueba al respecto sin necesidad de aportar las expresiones de los sabios del Talmud acerca de la medicina, las cuales en la realidad se demostró que no eran correctas, o las técnicas para evitar abortos que tampoco son correctas y casos similares que se abordan en el Talmud babilónico tratado Shabbat capítulo ocho y otros.
Entendiendo lo anterior, démonos la oportunidad de constatar lo escrito en las Kitvei Hakodesh -Sagradas Escrituras- al respecto de los milagros.
¿Qué es un milagro? Según el diccionario un milagro es: Hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino; Suceso o cosa rara, extraordinaria y maravillosa.
En el judaísmo tradicional muchas veces se enseña que los milagros no existen basados en el supuesto de que el Eterno creo absolutamente todo el órden histórico de las cosas antes de la creación por lo que los milagros no serían tal, dado que serían sucesos premeditados por el Eterno por lo que nada de extraordinario tendrían, sin embargo basados en ese supuesto entonces también tendrían razón los metafísicos en su razonamiento que el mal ni la enfermedad existen, sin embargo a mi juicio ambos están en el error, ya que no por que unas cosas no vayan a ser eternas podemos determinar que no existen o bien por cuanto otras salgan de las leyes naturales no van a ser consideradas como milagrosas ya que el mismo concepto de milagro las incluye y adicionalmente no es el Eterno el que designa si es un milagro sino que es la perspectiva del hombre la que le asigna el caracter de milagro.
En realidad es una artera contradicción lo que enseñan algunas corrientes tradicionales del judaísmo de que los milagros no tienen la menor importancia ya que si algo tiene el midrash son relatos milagrosos y sustentados en ellos está gran parte de la enseñanza hebrea, el Shuljan Aruj código de reglamentaciones rabínicas en cuanto a la vida del judío- dice en su edición al español y concretamente en la parte de la explicación de la Tefila oración-: Cómo la oración puede conseguir milagros.
Grandes justos vieron sus oraciones recibidas por medio de hechos sobrenaturales. La explicación es la siguiente: el contexto de la iniciativa humana se sitúa en un mundo estrictamente limitado por leyes naturales; como D-s lo decretó, "Comerás el pan con el sudor de tu frente" (Génesis 3, i9). Es por medio naturales que debemos procurar nuestra subsistencia, protegernos de los males, curar nuestras enfermedades, etc.
Basándome en lo que he podio estudiar podría decir que el milagro desde el punto de vista Escritural es: Milagro - es el poder del Eterno manifiesto en algo o en alguien y que deberá de ser evidente a las personas.
La causa por la que estoy compartiendo al respecto de los milagros es que en esta semana comenzamos de acuerdo al ciclo anual de lectura el segundo libro de Moshé Moisés- llamado Nombres en el hebreo Shemot, nombre correcto como fue designado por nuestro pueblo y desde luego debemos detenernos a pensar que aún nuestro Mesías Yehoshua nunca se refirió a el como Exodo sino desde luego con su nombre correcto hebreo Shemot. Es en éste libro tenemos un sinnúmero de hechos milagrosos de parte del Eterno y cuyo principal instrumento para efectuarlos fue su amado Moshé, leemos en el pereq capítulo- 4 lo siguiente: Exodo 4:1 Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Hashem. 2 Y Hashem dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. 3 El le dijo: Echala en tierra. Y él la echó en tierra, y se hizo una culebra; y Moisés huía de ella. 4 Entonces dijo Hashem a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y la tomó, y se volvió vara en su mano. 5 Por esto creerán que se te ha aparecido Hashem, el Elohym de tus padres, el Elohym de Abraham, Elohym de Isaac y Elohym de Jacob.
6 Le dijo además Hashem: Mete ahora tu mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno; y cuando la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve. 7 Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él volvió a meter su mano en su seno; y al sacarla de nuevo del seno, he aquí que se había vuelto como la otra carne. 8 Si aconteciere que no te creyeren ni obedecieren a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la postrera. 9 Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río y las derramarás en tierra; y se cambiarán aquellas aguas que tomarás del río y se harán sangre en la tierra.
El episodio que hemos leído se presentó con el llamado de su siervo Moshé como libertador de nuestro pueblo Yisrael, en ese momento le daría tres instrumentos que le servirían para convencer no nada mas a Paró Faraón- sino desde luego también a los hebreos. El primer instrumento era su vara que se convertiría en culebra, el segundo sería su mano que al meterla en su seno tendría lepra, y por último el agua que tomaría del río convirtiéndola en sangre.
Y es mas tarde cuando nos encontramos con la palabra Milagro en el pasuk versículo- 21: Exodo 4:21 Y dijo Hashem a Moisés: Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano; pero yo endureceré su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo.
La palabra que tradujeron al español como Maravillas bien la pudieron traducir como milagros y en el hebreo aparece como Hamoftim y cuya palabra es el sustantivo masculino Mofet, éste vocablo junto a las palabras hebreas Pele y el verbo Pala se usan para denotar un milagro aunque éstas dos últimas no las abordaré en esta perasha. Es necesario conocer que no siempre se tradujeron como milagro sino también se usaron las palabras Maravillas como en éste caso, Prodigios y en algunos casos como Señales.
DEFINICIÓN E MILAGRO
Volvamos a recordar la definición personal que he dado al respecto de los milagros: Milagro - es el poder del Eterno manifiesto en algo o en alguien y que deberá de ser evidente a las personas.
Los milagros por supuesto que deberían ser evidentes a los ojos de las personas por ello nos encontramos lo siguiente: Deuteronomio 29:3 las pruebas grandes que vieron tus ojos, las señales, y las grandes maravillas Hamoftim-.
De éste pasuk puedo compartirles que una de las cosas que acompañaba a los milagros o Moftim eran las señales del hebreo Ot plural Otot, pero lo que es de resaltar que un Milagro deja de serlo si no es manifiesto ante los ojos de los hombres ya que ellos serán los que le asignen esa calidad de Milagro.
Los milagros hacen de manifiesto el poder del Eterno y pueden ser manifestados en tres destinos: En la tierra en un país fuera de Yisrael o en el mismo Yisrael y por supuesto entre los hombres.
Jeremías 32:20 Tú hiciste señales y portentos en tierra de Egipto hasta este día, y en Israel, y entre los hombres; y te has hecho nombre, como se ve en el día de hoy.
¿De que nos serviría estar estudiando los milagros? O ¿Es que acaso ni siquiera deberíamos destinar tiempo para estudiarlos? Claro que no, ya que al Eterno le plació dejarnos como encomienda el recordar sus milagros: 1 Crónicas 16:12 Haced memoria de las maravillas que ha hecho, De sus prodigios moftim-, y de los juicios de su boca,
Desde luego que si no tuvieran importancia no lo habría hecho así.
EJEMPLOS DE MILAGROS
Veamos algunos ejemplos de milagros:
a) La vara de Moshé que se convierte en culebra: Exodo 7:9 Si Faraón os respondiere diciendo: Mostrad milagro; dirás a Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón, para que se haga culebra.
b) El altar que se resquebrajo en el tiempo de Yosiyaju Josías-: 1 Reyes 13:3 Y aquel mismo día dio una señal Mofet-, diciendo: Esta es la señal de que Hashem ha hablado: he aquí que el altar se quebrará, y la ceniza que sobre él está se derramará.
1 Reyes 13:5 Y el altar se rompió, y se derramó la ceniza del altar, conforme a la señal Mofet- que el varón de Elohym había dado por palabra de Hashem.
c) Las sanidades son milagros, esto lo vemos en el caso del rey Yejezquiah -Ezequias-: 2 Crónicas 32:24 En aquel tiempo Ezequias enfermó de muerte: y oró a Hashem, el cual le respondió, y dióle una señal Mofet-.
2 Crónicas 32:31 Empero en lo de los embajadores de los príncipes de Babilonia, que enviaron a él para saber del prodigio Mofet- que había acaecido en aquella tierra, Elohym lo dejó, para probarle, para hacer conocer todo lo que estaba en su corazón.
En el Brit Jadasha Pacto Renovado- la palabra equivalente del hebro Mofet en griego es Semeion y también se usa Teras, veamos el mismo ejemplo pero en el Pacto Renovado: Hechos 4:22 ya que el hombre en quien se había hecho este milagro de sanidad, tenía más de cuarenta años.
d) Nuestro pueblo Yisrael es considerado un milagro o Mofet: Isaías 8:18 He aquí, yo y los hijos que me dio Hashem somos por señales y presagios mofet- en Israel, de parte de Hashem de los ejércitos, que mora en el monte de Sion.
e) Los actos de un profeta como el de Yeshaya Isaías- eran considerados como milagros: Isaías 20:3 Y dijo Hashem: De la manera que anduvo mi siervo Isaías desnudo y descalzo tres años, por señal y pronóstico mofet- sobre Egipto y sobre Etiopía,
f) Aún las consecuencias de nuestras desobediencias que se transformarían en maldiciones serían considerados como señales y Milagros: Deuteronomio 28:46 y serán en ti por señal y por maravilla, y en tu simiente para siempre.
Si ustedes observaron, con éstos ejemplos vemos que es el Eterno el que está inmiscuido en ellos, y en ninguna pasuk se relaciona a los moftim con actos de brujería u ocultismo, por lo que de suyo los milagros tendrán siempre por finalidad servir a los planes del Eterno.
Conclusión
Para que el Eterno ejecute algunas veces los milagros necesita de instrumentos útiles que le crean y que estén dispuesto pagar el precio de obedecerle, tal y como lo encontramos en ésta perasha con el siervo Moshé:
Exodo 4:21 Y dijo Hashem a Moisés: Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano; pero yo endureceré su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo.
Y que decir de todo lo que sucedió en el Brit Jadasha de cómo el Eterno uso a sus siervos como al rabino Shaul Pablo- para igualmente cumplir su cometido.
Hechos 19:11 Y hacía Elohym milagros extraordinarios por mano de Pablo, 12 de tal manera que aun se llevaban a los enfermos los paños o delantales de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los espíritus malos salían.
Es menester poner en su lugar a los milagros, ya que no debemos exaltarlos como su fueran lo único o bien, que demuestran lo verdadero, sino que debemos servirnos de ellos pero tener cuidado, ya que si bien el Eterno los usa para demostrar su poderío y desde luego para confirmar a sus siervos, ello no es garantía para que la gente crea en él, leamos un ejemplo: Lucas 17:11 Yendo Yehoshua a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. 12 Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos 13 y alzaron la voz, diciendo: ¡Yehoshua, Maestro, ten misericordia de nosotros! 14 Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. 15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Elohym a gran voz, 16 y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. 17 Respondiendo Yehoshua, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? 18 ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Elohym sino este extranjero? 19 Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.
Fueron diez los leprosos que sanaron, pero solo uno hizo su teshuva arrepentimiento- y regreso al Eterno. Si este ejemplo lo usamos para ilustrar lo que acontecerá con la gente que presencia los milagros, solo aproximadamente el diez porciento vendrá al reconocimiento del Eterno, por lo que no debemos confiarnos mucho en ello sino considerarlos como una de las tantas formas que usa el Eterno para traer de las tinieblas a Su luz a aquellos para los cuales está destinado el Olam Haba mundo venidero.
Solo me resta pedirle al Eterno lo mismo que sus talmidim estudiantes- hicieron: Hechos 4:29 Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, 30mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Yehoshua.
¡Shabath Shalom!
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