Mandar
15 de Adar II de 5765
26 de Marzo del 2005
Jeremías / Yirmiyaju 7:21-8:3; 9:22-9:23
Por. Mijael Avila
Rabino mesiánico
Lectura
Jeremías 7:21 Así ha dicho Hashem de los ejércitos, Elohym de Israel: «¡Añadid vuestros holocaustos a vuestros sacrificios, y comed la carne! 22 Porque no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé acerca de holocaustos y de víctimas el día que los saqué de la tierra de Egipto. 23 Pero esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y yo seré vuestro Elohym y vosotros seréis mi pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien. 24 Pero no escucharon ni inclinaron su oído, antes caminaron en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado. Fueron hacia atrás y no hacia adelante, 25 desde el día que vuestros padres salieron de la tierra de Egipto hasta hoy. Os envié todos los profetas, mis siervos; los envié desde el principio y sin cesar. 26 Pero no me escucharon ni inclinaron su oído, sino que endurecieron su corazón e hicieron peor que sus padres.
27 »Tú, pues, les dirás todas estas palabras, pero no te escucharán; los llamarás, pero no te responderán. 28 Les dirás, por tanto: Esta es la nación que no escuchó la voz de Hashem, su Elohym, ni admitió corrección; pereció la fidelidad, de la boca de ellos fue arrancada».
29 ¡Córtate el cabello, arrójalo y levanta llanto sobre las alturas, porque Hashem ha aborrecido y dejado a la generación objeto de su ira!
30 «Los hijos de Judá han hecho lo malo ante mis ojos, dice Hashem; pusieron sus abominaciones en la Casa, sobre la cual fue invocado mi nombre, y la profanaron. 31 Y han edificado los lugares altos de Tofet, que está en el valle del hijo de Hinom, para quemar en el fuego a sus hijos y a sus hijas, cosa que yo no les mandé ni me pasó por la mente. 32 Por tanto, vendrán días, dice Hashem, en que no se dirá más Tofet ni valle del hijo de Hinom, sino valle de la Matanza. Y serán enterrados en Tofet, por no haber otro lugar. 33 Los cuerpos muertos de este pueblo serán comida para las aves del cielo y para las bestias de la tierra, y no habrá quien las espante. 34 Yo haré desaparecer de las ciudades de Judá y de las calles de Jerusalén la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del esposo y la voz de la esposa, porque la tierra será desolada».
8:1 «En aquel tiempo, dice Hashem, sacarán de sus sepulcros los huesos de los reyes de Judá, los huesos de sus príncipes, los huesos de los sacerdotes, los huesos de los profetas y los huesos de los habitantes de Jerusalén. 2 Los esparcirán al sol y a la luna y a todo el ejército del cielo, a los cuales amaron y sirvieron, en pos de los cuales anduvieron, a los cuales consultaron y ante los cuales se postraron. No serán recogidos ni enterrados; serán como estiércol sobre la faz de la tierra. 3 Y escogerá la muerte antes que la vida todo el resto que quede de esta mala generación, en todos los lugares adonde arroje yo a los que queden, dice Hashem de los ejércitos.
Jeremías 9:22 Así ha dicho Hashem: «No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas.
24 Mas alábese en esto el que haya de alabarse: en entenderme y conocerme, que yo soy Hashem, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra, porque estas cosas me agradan, dice Hashem».
Reflexión
¿Sería posible que pudiéramos alabar a hombre alguno? ¿Sería válido que nos alabaremos a nosotros mismos? Pues esto pareciera que no sería lo correcto, sin embargo en ésta porción de la haftara Hashavua, nos encontramos con unos pasukim que ilustran que si es posible, y es que cuando hablamos de términos como la idolatría es necesario entender palabras como alabar, postrarse, honrar, etc. terminologías que a mi juicio ignoramos con exactitud el significado, ya que con soltura emitimos juicio de que algo es idolatría, de que si cantas las proezas de alguien le estás idolatrando, etc. Mucho se habla de la idolatría pero el tema exige un conocimiento profundo y merece estudiar varios aspectos que se relacionan entre si, obviamente ésta reflexión no será el espacio para hacerlo, pero aprovecho para instarte a que te mantengas alerta cuando leas las Kitvei Hakodesh Sagradas Escrituras- observando los detalles de los pasukim versículos- que leas, como en ésta ocasión lo haremos.
Leamos la porción en la que se basa ésta reflexión: Jeremías 9:22 Así ha dicho Hashem: «No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas.
24 Mas alábese en esto el que haya de alabarse: en entenderme y conocerme, que yo soy Hashem, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra, porque estas cosas me agradan, dice Hashem».
Estos actos de autoreconocimiento es común encontrarlo en los varones adolescentes y aún en los adultos, y no obstante de que tanto el hombre y la mujer les hará sentirse bien cuando alguien les reconozca su valía en determinada área de su vida, en los hombres según la psicología moderna generará un efecto positivo y duradero siendo un motivante para su desempeño.
En los pasukim anteriores leemos que Hashem insta al hombre en no alabarse a si mismo en lo siguiente.
1.-No alabarse en su sabiduría
2.-No alabarse en su valentía
3.-No alabarse en su riqueza
¿De donde procede lo anterior? La sabiduría procede del conocimiento de Hashem, valentía del carácter que Hashem le dio a cada hombre, la riqueza de la capacidad que recibe el hombre de parte de Hashem para generarla.
Si en lo que he escrito estás de acuerdo conmigo ya hemos visto entonces una característica en común de las tres cosas en que no nos es permitido alabarnos, sin embargo no es la única característica que tienen en común, si nos damos cuenta tanto la sabiduría, la riqueza y desde luego la valentía para que sean reconocidas por alguien, luego entonces debe mostrarse ante la gente, es decir ser evidentes, lo que nos da la segunda característica que tienen en común las tres, el que le sean evidente a la gente, situación que no será por nuestro propio juicio el reconocer que las tenemos, sino que dependerá de las personas a tu alrededor que así lo crean. Ahora leamos tres porciones que nos hablan de ellos.
Sabiduría
Proverbios 2:1 Hijo mío, si recibieres mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti, 2 Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu corazón a la prudencia, 3 Si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz; 4 Si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros, 5 Entonces entenderás el temor de Hashem, y hallarás el conocimiento de Elohym. 6 Porque Hashem da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. 7 El provee de sana sabiduría a los rectos; Es escudo a los que caminan rectamente.
8 Es el que guarda las veredas del juicio, y preserva el camino de sus santos.
9 Entonces entenderás justicia, juicio y equidad, y todo buen camino.
10 Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, y la ciencia fuere grata a tu alma, 11 La discreción te guardará; Te preservará la inteligencia, 12 para librarte del mal camino, de los hombres que hablan perversidades, 13 que dejan los caminos derechos, para andar por sendas tenebrosas; 14 Que se alegran haciendo el mal, Que se huelgan en las perversidades del vicio; 15 Cuyas veredas son torcidas, Y torcidos sus caminos.
Si nos damos cuenta los mitzvot mandamientos- son esenciales para alcanzar sabiduría, por lo que más vale conocer los mitzvot, ya que a través de ellos alcanzaremos la sabiduría. La sabiduría se debe buscar, es decir invertir tiempo en hallarla, pero la bendición de buscarla como a un tesoro nos dará como resultado que el Eterno nos dará sabiduría la cual procede de su conocimiento. Alguien que es sabio es discreto, y por lo tanto es librado del mal camino.
Valentía
Proverbios 16:32 Mejor es el que tarda en airarse que el valiente; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.
Aquella persona que se caracteriza por su valentía muchas veces son temerarios y si bien la valentía en muchas situaciones será benéfica debemos privilegiar antes que a la valentía la templanza para tardar en airarnos, ya que ésto nos puede librar de que corramos riesgos innecesarios.
Riquezas
Deuteronomio 18:11 Cuídate de no olvidarte de Hashem tu Elohym, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; 12 no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, 13y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; 14 y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Hashem tu Elohym, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre; 15 que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal; 16 que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien; 17 y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza. 18 Sino acuérdate de Hashem tu Elohym, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.
La recomendación que encontramos en ésta porción tocante a las riquezas si observamos con detenimiento el verso 11 y el 18, es el recordar en todo al Eterno ¿Y como se hace esto? Cumpliendo su voluntad a través de sus mitzvot, haciendo así nos daremos cuenta que la riqueza proviene de Hashem y entonces la gloria será de Él.
No obstante del reconocimiento de lo bueno que es ser sabio, rico y valiente, lo trascendental será siempre el origen de ello, y ese origen es el Eterno mismo.
No obstante de lo anterior, el Eterno sí permite que el hombre se alabe a si mismo ¿Pero en que? En entender y conocer a Hashem: Jeremías 9:24 Mas alábese en esto el que haya de alabarse: en entenderme y conocerme, que yo soy Hashem, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra, porque estas cosas me agradan, dice Hashem».
No me cabe duda que uno de los mas grandes gozos que puede experimentar el hombre es el de descubrir las verdades que encierra la Escritura, una vez que las entendemos un mundo se abre a nuestra razón lo que dará como resultado que como si fuera una cascada, otras verdades caigan como consecuencia del entendimiento que como un eslabón vino a unir verdades parciales aisladas, pero no nada más es lo que dice el pasuk, sino que además de entenderle debemos conocerle, conocimiento que viene a través de la experimentación física de Su presencia, en el hebreo yadah, que entre otras cosas como lo he comentado denota el adquirir conocimiento a través de lo físico, y no cabe duda que a eso debemos aspirar, a tener a Elohym el cual sea parte de nuestra vida no nada más en los cielos, sino en el aquí y el ahora.
En la medida que cumplamos con entenderle y conocerle nos acercaremos cada vez más a sus principios básicos de los cuales la Torah emana: Misericordia, juicio y justicia. Una vez que entendamos y conozcamos pero sobre todo que lo apliquemos a través de la Misericordia, juicio y justicia, entonces estaremos agradando a Aquel que nos llamo de las tinieblas a Su luz admirable.
¿Por qué no le pides en éste momento al Eterno que te de la capacidad de entenderle y conocerle?
Isaías 41:20 para que vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de Hashem hace esto, y que el Santo de Israel lo creó.
¡Shabbath Shalom!
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